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domingo, 26 de abril de 2020

Defender la igualdad, respetar la diversidad

La trampa de la diversidad. Cómo el neoliberalismo fragmentó la ...

La diversidad es una realidad a respetar. No un valor a promover.

Así podría formular una de las conclusiones principales que me vienen a la cabeza tras terminar La trampa de la diversidad de Daniel Bernabé. Agradecer a autor, en primer lugar, sus dotes de observador, su capacidad para describir de forma gráfica la realidad política y su sentido de humor (Para un neoliberal hasta un semáforo es liberticida, casi como un gulag con luces, me he podido reír mucho con esto).

Pero si recomiendo sin duda su lectura, es sobre todo por los debates que plantea. Especialmente por la pregunta central: ¿hasta qué extremo se puede llegar por el camino de obviar lo común y reivindicar lo particular? El libro describe un gran problema objetivo: la izquierda débil e impotente que emergió tras la crisis de los años 90 ha sobrevivido eligiendo el camino fácil de atender la agenda mediática de la diversidad y ahora va camino de convertirse, emulando el modelo liberal estadounidense, en un popurrí incoherente de reivindicaciones fractales que, llevadas a sus últimas consecuencias lógicas suponen el encumbramiento del individuo por encima de lo social. Un camino claramente contra natura para toda tradición de izquierdas.

El libro también hace un importante apunte: el trabajo como elemento político central es un antídoto contra el veneno liberal. Bernabé describe una realidad alarmante: la condición de trabajador está siendo enfocada en los entornos politizados como una categoría identitaria más. Están los gays, los trans, los negros, los veganos, los refugiados y también, aparte, los trabajadores. El papel del trabajo como factor estructurante de la vida social y política para todos (los gays, los trans, los negros, los veganos, los refugiados inclusive) es felizmente ignorado por el activismo que acapara el protagonismo político de la izquierda.

También hay que señalar algunas debilidades importantes en el libro. En primer lugar, su marco teórico le queda grande. Bernabé toma como paradigma el paso de la Modernidad a la Posmodernidad. En el último medio siglo habríamos transitado, supuestamente, de un mundo regido por el espíritu de la racionalidad, lo social, lo universal y lo transformador a otro gobernado por el irracionalismo, lo individual, el relativismo y, en definitiva, el fatalismo. Es verdad que se reconocen en este relato muchas de nuestras realidades y también está claro que todos estos binomios (racionalismo - irracionalismo, justicia social - individualismo, teorías universales - teorías parciales, voluntad transformadora - resignación) están estrechamente conectados. Pero todo ello no implica que se los pueda alinear fácilmente en ese supuesto eje histórico que sería Modernidad-Posmodernidad. Esta alineación sirve al autor para asociar el supuesto declive de la Modernidad con el declive de lo que sería para él su máximo exponente: el socialismo. Pero este esquema no resiste un análisis riguroso.

No es evidente, por ejemplo, que el socialismo sea la quinta esencia del pensamiento moderno. Hay autores tienden a enfocarlo como la vertiente social de la tradición racionalista moderna. Otros racionalismos habrían competido con el socialismo en una especie de mercado de teorías modernas. Y una de ellas habria sido el liberalismo: presa de individualismo metodológico pero tan racionalista como el socialismo.

Las conclusiones llegan en cascada. Si hay varias teorías racionalistas en pugna, hay que reconocer que la razón no produce una y solo una teoría universal. La razón es una buena herramienta, un lenguaje para entendernos, pero no conduce siempre a los mismos resultados y viene condicionada siempre por las condiciones materiales de la existencia de quien razona. La crítica del universalismo (que ya encontramos en autores indiscutiblemente modernos como Weber) podría ir asociada actualmente a lo que algunos autores han denominado modernidad reflexiva: una modernidad que reflexiona sobre sí misma. No habría en ese sentido una Posmodernidad, sino tan solo una Modernidad que se actualiza a través de la autocrítica, sin renunciar a su esencia que es el uso de la razón.

Bernabé sitúa los primeros cuestionamientos de la Ilustración en la posguerra pero eso supone ignorar el Romanticismo, a Nietzsche o el fascismo, por poner solo tres ejemplos de envergadura. Ni antes éramos tan racionales, ni ahora hemos dejado de serlo. Los brotes de pensamiento mágico e irracionalismo a los que asistimos periódicamente, muy magnificados ahora por las redes sociales, no alcanzan una extensión que realmente permita hablar de una crisis del racionalismo dominante. La prueba de que su hegemonía se mantiene está en que incluso muchas de las supersticiones contemporáneas (como la homeopatía) buscan la coartada de la ciencia y la razón y no se reconocen abiertamente irracionalistas al estilo de las religiones tradicionales o los misticismos de la Nueva Era.

Y por lo que respecta a la política, esta nunca fue el debate racional en sociedad que el autor pretende. Como Bernabé mismo dice, la gente más que votar a un partido era de un partido. Se trata de una descripción muy acertada, pero no apunta ni de lejos a un comportamiento ilustrado. Los eventos y formalidades siempre tuvieron una importancia fundamental en la adhesión a los movimientos políticos tradicionales y antes de afirmar que las ideologías han perdido importancia quizás sería conveniente definir ideología.

Ni la racionalidad en sí se está muriendo, ni el pensamiento en clave social lo hace. Lo que sí es constatable es el declive del pensamiento que asociaba con éxito ambos elementos, lo social y lo racional: el pensamiento de izquierdas. Las lógicas liberales se han hecho hegemónicas en el campo racionalista y el espacio de lo social viene a ser ocupado por ideologías irracionalistas (nacionalismos, religiones). Pero eso no significa que hayamos retrocedido a un tiempo premoderno porque nunca hubo un tiempo premoderno donde las personas [compitiesen] en un mercado de especificidades. Este estado (liberalismo hegemonizando la razón y los nacionalismos dominando lo social) es simplemente capitalismo, el de toda la vida (que a su vez es resultado, dicho sea de paso, de la Modernidad). En realidad, el propio Bernabé lo reconoce cuando dice que la revolución neoliberal (aunque yo no hablaría en ningún caso de revolución) no es más que una restauración victoriana. El libro está plagado de estas pequeñas contradicciones fruto del deseo de hacerlo encajar todo en un gran marco teórico único y coherente. Se trata de un esfuerzo que, a mi entender, no aporta nada a las tesis centrales del ensayo.

También como parte de ese empeño de abarcar demasiado se mezclan temas que no tienen relación directa. Uno de los ejemplos predilectos del autor (que abre el libro y es retomado en repetidas ocasiones) es el de la campaña para que las mujeres pudieran fumar en público. No es que no sea jugosa la historia de cómo la industria tabacalera manipuló aquella reivindicación. ¿Pero cómo hilar aquella defensa ¡de la igualdad! con el leitmotiv principal del libro: la trampa de la diversidad? Aquellas mujeres no pretendían diferenciarse y fragmentar, sino todo lo contrario.

Otra cosa que pasa cuando alineamos todos los hechos para que sean coherentes con nuestro marco teórico es que empieza a parecer que había un plan premeditado. Es decir, una conspiración. Es verdad que es muy difícil describir sin parecer un conspiranoico el mundo real, en el que los medios de comunicación, muy concentrados, mantienen una agenda, los poderosos se reúnen en clubes cerrados para discutir políticas a nivel global, y se fabrican intereses creados en un juego con apuestas muy elevadas. Pero construir un relato que por momentos deja la sensación de que todo lo que ha pasado en los últimos 40 años más o menos ha seguido un plan diseñado en think tanks neoliberales no parece la mejor manera de hacerlo.

La historia real es más errática que eso. Sus fuerzas motrices son más materiales y menos ideológicas. Así, por ejemplo, el hecho de que con Thatcher amplias capas de la clase trabajadora urbana se convirtieran en propietarias de vivienda causó más impacto en su forma de pensar que todas las series de HBO y Netflix que vinieron después. La miríada de empresas que se alimentan del individualismo de la clase media aspiracional, a las que Bernabé acusa de representar un modelo pensado para destruir la acción colectiva, en realidad piensan principalmente en ganar dinero, sin más. De la misma manera que Ford no pensaba que su modelo productivo fuera a facilitar el desarrollo de los grandes sindicatos.

En definitiva, no fue la ingeniería social de los ideólogos neoliberales con sus intentos de control mental de masas. Ya les hubiera gustado. La izquierda ya estaba descompuesta cuando llegó la obsesión con el lenguaje inclusivo. Los partidos no se vaciaron por ese cambio de orientación ideológica, como sugiere el autor. Se vaciaron por otras causas en las que no voy a entrar ahora y, al buscar soluciones, una parte de la izquierda se lanzó al mercado de la diversidad.

A partir de ese momento en los partidos de la nueva izquierda se van mezclando desde antiguos militantes obreros hasta cachorros desclasados de la burguesía metidos a activistas. Y esto me conduce a mi última pregunta: ¿para quién es este libro? ¿Qué pretende y qué consigue? Seguro que recogió el aplauso de los que ya estaban convencidos. Y seguro que los denostados activistas de Bernabé encontraron por dónde atacar una argumentación que, al intentar abarcar tanto, dejaba muchos flancos abiertos. Pero al final de tanta polémica, que siempre es muy entretenida, siempre me queda esa pregunta: ¿convence este libro a quien tiene que convencer?

martes, 1 de julio de 2014

La ingenuidad del 15M vista en perspectiva

El 15M, con su pacifismo y su regeneracionismo, fue desde el principio mucho más ingenuo de lo que sus activistas nunca serán capaces de reconocer. Pero también fundamentalmente productivo.

En primer lugar, una masa crítica (que desde entonces no ha parado de aumentar) empezó a ser consciente del estado de las cosas, del sistema productivo y de las realidades represivas.

Y en segundo lugar, removió las bases de las fuerzas políticas tradicionales, situándolas ante la disyuntiva de cambiar (en ocasiones, recuperando su espíritu original) o perecer.

Qué flaco favor hicieron a nuestro común futuro quienes entonces no supieron ver en el movimiento más que estética superficial, vacío programático y retórica política mal formada. El 15M ha sido de todo menos estéril. Su ingenuidad era necesaria para despertar.

jueves, 5 de junio de 2014

Izquierdas y derechas en Europa



He aquí otro mapa de izquierdas agregadas vs. derechas agregadas, esta vez de Europa.

Como izquierdas, se han tomado: liberales de izquierdas, socialdemócratas, comunistas, verdes y libertarios de izquierdas. Como derechas, nacionalistas de derechas, liberales y conservadores.

Debo decir que a mi personalmente, no es que no me preocupe la extrema derecha, pero me preocupa más la marea derechista en su totalidad y la práctica desaparición de izquierdas en muchos países.

En lo constructivo, destacar que las fuertes mayorías sociales de izquierdas en el Sur (Portugal, España, Italia, Grecia, Chipre y Malta), en mi opinión, deberían convertir en un leitmotiv fuerte y constante de nuestras fuerzas políticas la solidaridad mediterránea, con propuestas programáticas que supongan una alternativa a Europa dentro de Europa.

Comentario insustancial 1: Los dos países más de derechas de Europa son eslavos y en los 6 países eslavos la derecha gana por más de 5 puntos. 4 de los 6 países latinos son de izquierdas.

Comentario insustancial 2: Los dos países más de derechas han pertenecido al bloque socialista. Los tres más de izquierdas han padecido dictaduras fascistas.




sábado, 31 de mayo de 2014

Izquierda y derecha en las elecciones europeas en España


Mi mapa de las últimas elecciones en España. Improvisado y falto de rigor, refleja únicamente la diferencia en el voto a partidos de izquierdas y el voto a partidos de derechas. Aún con todo, es más informativo que los absurdos mapas de la prensa que solo reflejan el color del partido que ha tenido más votos.

En la totalidad del Estado, la izquierda supera a la derecha en 7,36 puntos porcentuales.

Como primera observación, quiero apuntar que Andalucía ya está negra porque más roja no podía ser. Sobre todo la región pacífica y Córdoba. Pero es que ha sucumbido incluso el habitual esquiroleo de Almería. Y me da especial alegría Málaga, que siempre he considerado más facha.

De hecho, la derecha ha perdido todo esa línea levantina, de Málaga a Castellón, que venía controlando tan férreamente desde hace tanto tiempo. Con la espléndida excepción de Murcia que, al parecer, junto a Ávila, está decidida a convertirse en la reserva moral de Occidente.

Extremadura vuelve a ser roja (si es que alguna vez dejó de serlo, que no me acuerdo). Y una de las cosas que más me impresionan es como el PP (a pesar de todas las fechorías de Cospedal) retiene Castilla La Mancha, demostrando que el hartazgo con el caciquismo socialista no era nada. Ahora va a costar sacar a esa gente con la mollera dura de roer de la zona nacional.

Madrid, que siempre es una historia aparte, está en tensión. Todavía de la derecha pero la batalla se acerca y va a ser cruenta...

Castilla y León por poquito pero pierde León, que siempre he dicho que es la provincia castellana más acogedora y con las mejores tapas. Sin embargo, la derecha sigue asentada con toda la seguridad del mundo en todo el territorio restante, así como en La Rioja. Y Ávila sencillamente espectacular.

Galicia más partida que nunca entre las zonas avanzadas de La Coruña y Pontevedra y el interior rural aún anclado a la derecha, especialmente Orense.

Asturias, como siempre, da la cara en los momentos difíciles y Cantabria, con la balanza a punto de cambiar de lado (yo que siempre la he dado por perdida).

Euskal Herria, aún con todas las reservas que habría que hacer por el diferente sistema de partidos de tienen los vascos y catalanes, demuestra tener una aplastante mayoría social de izquierdas: Guipúzcoa y Navarra, negras. Y Álava (WTF?) con una mayoría de Bildu y holgado margen de la suma de izquierdas.

Aragón, especialmente Zaragoza, vuelve a ser plenamente de izquierdas. Y Cataluña, con las mismas reservas que el País Vasco, también. Especialmente, aunque un reparto muy diferente entre los distintos partidos, Girona y Barcelona.

Baleares, dentro de su habitual popurrí electoral, también claramente de izquierdas, y Canarias, por poco, también.

Entonces, digo yo, VALE YA, ¿NO?

Comentario metodológico

He tenido en cuenta todos los partidos con más de un 1 % en cada provincia. La decisión más discutible ha sido catalogar a UPyD con las derechas, aunque su electorado se autoposiciona ligeramente a la izquierda. Pero es que no me salía poner a UPyD en la izquierda, oiga... También ha sido discutible contar a Movimiento en Red, Partido X y Escaños en Blanco con la izquierda. En todo caso, su repercusión ha sido muy escasa.

sábado, 5 de abril de 2014

Putin, soberanía y democracia

Putin ha hecho dos cosas bien y las dos a medias.

Una fue acabar con el peor sistema imaginable: el gobierno informal de clanes criminales que, por si fuera poco, peleaban entre sí y se llevaban a todo el país por delante en esa pugna. Pero lo hizo a medias, porque evidentemente no purgó a todos los oligarcas sino solo a aquellos con los que no pudo llegar a un acuerdo.

La otra cosa que hizo bien Putin fue recuperar para Rusia el control de sus recursos naturales. Bueno, más que para Rusia, para su cuadrilla.  Pero el saqueo descontrolado fue sustituido por un robo sistemático y ordenado con el plus de que al menos ahora los ingresos se quedan en el país (al menos, una parte: antes, ni eso). Mal pero mejor. Lo que es peor es que el país no ha aprovechado todos estos años de bonanza para recuperar su industria, que es la gran fuente de soberanía nacional y de resistencia frente a los ciclos del capitalismo. El modelo ruso ha tendido mucho más al saudí que a ningún otro.

Hasta ahora el dinero llegaba de sobra para mantener contenta a una parte crítica de la población y comprar la lealtad del establishment. Ahora que se acercan tiempos difíciles, ya veremos. De momento, en todo caso, el Occidente está prestando una ayuda inestimable a Putin: el pueblo ruso recuerda desde los años 90 que democracia es miseria, criminalidad y caos, y ante las amenazas de imponer la democratización a golpe de sanciones se aferra a cualquier cosa que Putin le ofrece (nacionalismo, homofobia, religión, militarismo, etc.). Y así el régimen puede ir tirando un buen rato más.

Y esto es lo que el ciudadano occidental medio no entiende: más allá de la retórica, sus gobiernos prácticamente nunca han querido contribuir a una Rusia sólida y estable. Solo han visto enfrente un peligroso rival que, cuanto más débil, pobre y sumido en el caos, mejor. Así que antes de criticar a Putin (aunque se merezca todas las críticas del mundo), deberían mirar más por lo que se hace en casa
.

domingo, 12 de enero de 2014

Esto es una democracia

Si hay algo no te gusta, esto es una democracia: puedes nacer en una familia que se preocupe por tu educación, hacer tus contactos para el futuro en un colegio privado, estudiar una carrera que te permita entender como funciona la política mientras te mantienen tus padres, sacarte unas oposiciones mientras te siguen manteniendo tus padres, o ser nombrado a dedo por el concejal amigo de tu padre, o montar una empresa con el dinero de tus padres, amasar una pequeña fortuna, montar con ella un partido, y ganar en las elecciones generales a dos partidos que manejan descomunales presupuestos públicos, reciben un sinfín de donaciones de bancos y corporaciones, controlan prácticamente todos los medios de comunicación que sigue el respetable, y suman unos 20 millones de votos. Y entonces, podrás imponer democráticamente tu opinión en las Cortes.

O puedes juntarte con la gente de tu barrio y quemar el ayuntamiento cada vez que os jodan. No es tan democrático como lo otro. Pero también funciona.

(un abrazo a la gente de Gamonal)

viernes, 29 de abril de 2011

Perspectivas electorales en Rusia

En ensayo general para las elecciones legislativas de Diciembre y las presidenciales del año que viene, se han celebrado en Rusia el marzo pasado las regionales en 12 de los entes federados.

Dos aspectos a destacar:
  1. Rusia Unida sigue sin perder una sola convocatoria. Ni siquiera ve su dominio amenazado y obtiene más del 50% de los votos en la mitad de las circunscripciones (y todas las mayorías absolutas de parlamentarios, gracias a las distorsiones de los sistemas electorales).
  2. Buenos resultados del PCFR, el único partido realmente opositor con representación parlamentaria, que sube en 11 entes, tan solo perdiendo unas décimas en la región de Tambov. Los incrementos además son muy significativos: más de 10 puntos en 3 comicios y más de 5 en 4.
Por lo demás, el único partido sin representación en la Duma que consigue superar la impresentable barrera del 7% vigente en la mayoría de las entidades fue Patriotas de Rusia, coalición de una multitud de partidos de izquierda, liderada por Guennady Semiguin, un ex del PCFR. Pudo hacerlo, por los pelos en ambos casos, en Daguestán y en la región de Kaliningrado.

Sin duda el resultado pone de relieve el descenso en la popularidad del bloque en el poder. El tradicional equilibrio de Rusia Unida que le ha permitido mantener la hegemonía en las instituciones rusas desde la llegada en 2000 de Putin se ve ahora acosado por varios frentes.

Por un lado, el deterioro sostenido de las políticas sociales y el consiguiente agravamiento de las desigualdades sociales y territoriales (el abismo entre Moscú y las regiones es realmente escandaloso) parece por fin (ya era hora) reflejarse en la recuperación del voto de izquierdas.

Por otra parte, no cesa la crítica al régimen desde una oposición de centro-derecha y pro occidental que representa sectores del capitalismo no ligados al bloque del poder. Sus medios de comunicación (el diario Kommersant, la revista Vlast y un largo etcétera) gozan de amplia difusión y popularidad. Sin embargo, los partidos de ideología afín (Yábloko, Causa Diestra...) hace años que se quedan fuera de los arcos parlamentarios.

Su radio de acción es limitado por varios motivos. En primer lugar, muchos de estos sectores aparecen identificados con antiguos oligarcas ruso-judíos purgados por Putin, en los que la opinión pública (con razón) se resiste a ver presos políticos.

En segundo lugar, porque el discurso explícitamente pro occidental se encuentra con una especie de barrera "natural" en Rusia, dado lo difícil de vender la OTAN como un corderillo inocente que sólo quiere ser nuestro amigo...

En tercer lugar, el discurso de centro-derecha es en buena medida acaparado por Rusia Unida. A estos movimientos sólo les queda, pues, para forjarse una imagen propia, desarrollar los temas más clásicos del liberalismo: libertad de expresión, pluralismo político, libertad de mercado o derechos civiles. Pero -y pese a que no es difícil encontrar descontentos- lo cierto es que Rusia ni es una dictadura de partido único, ni carece de libre mercado. Y reivindicar la libertad de expresión desde algunos de los medios de más difusión del país resulta algo ciertamente contradictorio.

Al final, les pasa algo parecido que a los partidos liberales de Occidente: su voz se oye y tiene simpatizantes, pero a la hora de votar se encuentra con una base social muy limitada si no se acompaña de una definición social (social-liberalismo) o conservadora (alianza liberal-conservadora). El sistema electoral hace el resto.

Cabe mencionar un tercer frente que acecha a Rusia Unida: el nacionalismo ruso. Muy fragmentada y, de momento, con una organización política muy endeble, la extrema derecha rusa, sin embargo, se está abriendo nuevos espacios. Tras la época dorada que tuvo en los años 90 y la gran debacle en los 2000, su presencia se ha venido haciendo más notoria en los últimos años. A la regularidad de los asesinatos de militantes antifascistas se suman ahora los acontecimientos de diciembre del año pasado, cuando una multitudinaria manifestación en protesta por la muerte de un hincha del Spartak a manos de un daguestaní, fue aprovechada por nazis para llevar a cabo una batida racista por el centro de Moscú.

Su futuro es incierto. La presencia de la extrema derecha se ha hecho permanente y abundante en los principales estadios y está claro que se están produciendo intentos de reagrupación (el Movimiento Contra la Inmigración Ilegal es un ejemplo). La experiencia occidental demuestra, por un lado, que los hooligans futboleros no consiguen amplios apoyos fuera de su propio círculo y que son susceptibles de ser reducidos por la acción policial (cuando hay voluntad política para ello). Pero también que allí se pueden sentar las bases para un movimiento más amplio, más presentable y más politizado.

Desde luego los ingredientes se dan: el racismo está socialmente presente y existe espacio electoral para rentabilizarlo porque Rusia Unida se esfuerza por no aparecer como un partido únicamente de rusos étnicos y cristianos ortodoxos. Y el partido-tapón de Zhirinovsky (Partido Liberal-Democrático de Rusia), leal al Kremlin pero de retórica xenófoba, puede tener dificultades para contener electoralmente un eventual partido de extrema derecha más serio.

Dicho todo esto, mucho tendría que cambiar la situación para que Rusia Unida y Medvédev/Putin (todavía no está claro cuál de los dos se presentaría a las presidenciales) perdieran el control de la situación. Los partidos-tapón (PLDR y Rusia Justa) siguen funcionando, los mecanismos de control mediático, social y clientelar también. Y pese a la erosión de los apoyos, los porcentajes que vienen obteniendo siguen siendo muy sólidos.

Puede que el cambio haya comenzado, pero con toda probabilidad a un plazo mayor que el del año que nos separa ahora mismo de las presidenciales. Quizá Rusia Unida deba empezar a moverse en el espacio político para no quedar atrapada entre los tres frentes mencionados anteriormente (izquierda, liberales y extrema derecha). Y, aunque en este momento todo sean conjeturas, se antoja más probable que se escore hacia la derecha, buscando una alianza aún más estrecha con la Iglesia, adoptando un discurso más duro frente a la inmigración y sobre todo imponiendo las cuestiones securitarias en la agenda. Si ello sucediera, es verdad que le permitiría adquirir mayor solidez y definición, pero al mismo tiempo supondría su retirada de otros nichos electorales (que actualmente garantizan su hegemonía en la política rusa) y a medio-largo plazo podría abrir el camino a la posibilidad del cambio y la alternancia en el poder.

Por supuesto, todo esto no son sino especulaciones. De momento, habrá que estar atentos a lo que suceda en las legislativas de Diciembre.

lunes, 28 de marzo de 2011

Los oídos sordos de la izquierda

La crisis de la izquierda en Europa trajo consigo penosos divorcios en sus desarrollos teóricos.

Por una parte, los think tanks de los macrotraficantes de votos, los social-demócratas partidos "atrápalotodo" no se dedicaron más que a desarrollar el márketing electoral. Nada de extrañar, son empresas y hacen lo que saben hacer las empresas: vender.

Los grandes sindicatos fueron por un camino parecido, centrando sus desarrollos cada vez más en justificar su propia existencia, en un contexto en que se iban convirtiendo cada vez más en representantes de los empresarios ante los trabajadores que viceversa.

¿Y qué pasó con los teóricos de la izquierda que mantuvo, en mayor o menor medida una voluntad transformadora, aquella que realmente me importa a mí y con la que me siento identificado? Pues que su pensamiento se iba volviendo, cada vez más, pura ideología. Más o menos radical, se fue encerrando en argumentos circulares, escuchándose sólo a sí misma. Se recluyó en grupúsculos cerrados dentro de los que sus miembros se realimentaban con sus propias leyendas y tradiciones. Rehuyó toda realidad social, despreciando cada vez más cualquier cosa que pudiera oler a vida real, aferrándose a complejos constructos ideológicos o remitiéndose a los constreñimientos superestructurales (políticos, ¡no sociales!) para justificar sus acciones. Imposible ser más antimarxista.

Y lo peor de todo es que dejaron de escuchar al "ciudadano de a pie". Y eso va tanto por aquellos que perdieron el pulso a la sociedad recluyéndose en su maximalismo como por quienes lo hicieron huyendo "hacia arriba", hacia las "enseñanzas" de "gurús" universitarios, sindicales, parlamentarios o mediáticos.

Pena, penita, pena... ¿Ya nadie en la izquierda es lo bastante valiente como para escuchar y conocer? No necesariamente aceptar... pero al menos entrar en interacción con la sociedad y salir de su burbuja ideológica, dentro de la cual llevamos décadas cociéndonos como en nuestra propia salsa.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Pseudo-soviético y cuasi-occidental

El sociólogo y economista ruso Vladislav Inozémtsev califica, en un lúcido e instructivo artículo sobre la Rusia actual (1), su régimen de"cuasi-soviético" y "pseudo-occidental". Siguiendo su hilo pero parafraseando quiero hablar un poco de esta Rusia que a mí me parece más bien "pseudo-soviética" y "cuasi-occidental".

Pseudo-soviético

En primer lugar, debe entenderse la compleja y algo paradójica relación que mantienen los rusos de hoy con su pasado soviético. Resumidamente se podría decir que una mayoría no lo rechaza, incluso lo rememora positivamente (unos por la seguridad que proporcionaba al trabajador medio, otros por contraste con la corrupción que gangrena el país hoy en día, otros por la nostalgia del estatus de superpotencia...). Pero al mismo tiempo sólo una minoría declara querer volver a lo que había antes. Este contradictorio sentimiento ha sido bien intuido y manejado de forma políticamente muy hábil por el grupo que llega al poder bajo el liderazgo de Vladímir Putin.

Sus votos han sido obtenidos con excelentes equilibrios políticos parecidos a los que han permitido sistemas de partido hegemónicos en otros momentos históricos: la España socialista de los años 80, la Italia demócrata-cristiana o la Suecia social-demócrata de la segunda mitad del siglo XX. Y un papel fundamental en este éxito ha tenido su posicionamiento, ambiguo a más no poder, respecto al período soviético. Condenando duramente las represalias, financiando una versión de la historia en la que los rojos son los responsables (únicos) de la Guerra Civil, apoyándose cada vez más en la Iglesia... Pero al mismo tiempo resucitando muy activamente el recuerdo de la victoria sobre el fascismo, calificando la desaparición de la Unión Soviética de "la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX" (2), haciendo guiños a la figura de Stalin en tanto que gran estadista...

Quizás nada mejor para ilustrarlo que mencionar las dos principales organizaciones juveniles orgánicamente ligadas al Kremlin: la muy nacionalista Joven Guardia de la Rusia Unida y Los Nuestros que ha venido poniendo el acento en su autodefinición como antifascista... Casi sobran los comentarios. El juego a dos bandas está servido.

La operación del control político se completa en el arco parlamentario con dos partidos completamente domesticados (el fascista PLDR y el social-demócrata Rusia Justa) y uno casi completamente domesticado (el PCFR).

Esta intención de hegemonizar el espacio social y electoral, absorbiendo, sin indigestarse, corrientes muy diversas, es semejante, en realidad, a la deriva en que entró (con mayor torpeza y nefasto balance) el PCUS a partir de la muerte de Stalin. Los parecidos no terminan allí: la parafernalia propagandística o la implantación de Rusia Unida en el funcionariado (46% de su militancia) son otros ejemplos. Pero nada de eso justifica la denominación de "cuasi-soviético" para el actual régimen ruso: son todo formas de actuar, tácticas, márketing electoral. Lo que hace diferente un régimen de otro son las políticas que lleva a cabo y las bases sociales en las que se asienta. Y en ese sentido, la Rusia de Rusia Unida no es ni por asomo cuasi-soviética y todos los parecidos son meras apariencias. Las apariencias de una Rusia pseudo-soviética...

Cuasi-occidental

Los votos que Rusia Unida recibe en las elecciones (Dmitri Medvédev alcanzó el 70% de votos emitidos con un 70% de participación) no están falsificados: han sido obtenidos en unas elecciones plurales, con un sufragio universal, libre, igual, directo y secreto. Posiblemente más universal, directo y secreto que en los propios EE.UU., la cuna de la democracia, donde estos aspectos padecen algunas graves distorsiones.

Por tanto, es necesario descartar la visión, interesada, de que Rusia es una dictadura regida por Putin desde la sombra. Le pese a quien le pese, tiene un ordenamiento perfectamente democrático si nos ajustamos al modelo formal de democracia occidental (lo que, por otra parte, tampoco dice nada bueno sobre el modelo formal de democracia occidental).

La libertad de movimientos es casi total (salvando algunas trabas como la obligación de registrarse al llegar a Moscú). La censura de Internet inexistente. La libertad de prensa -a pesar de varios asesinatos muy sonados de periodistas- es un hecho, de lo que dan fe los diarios abiertamente opuestos al régimen, sin que a nadie se le ocurra clausurar periódicos o emprender otras acciones contra ellos.

La libertad de empresa y el derecho a la propiedad privada están sobregarantizados. Es cierto que algunas grandes empresas de sectores considerados estratégicos son públicas, pero lo mismo pasaba hasta hace bien poco en el Occidente. Y las medidas proteccionistas adoptadas, por otra parte, en algunos sectores tampoco son nada excepcional en las diferentes etapas de desarrollo capitalista.

Es verdad que existen burocracias aisladas del pueblo y la Justicia no siempre es demasiado independiente. Pero, ¿acaso los políticos occidentales no viven a espaldas de la calle? ¿Y quién puede creerse que la Justicia aquí es realmente independiente cuando hay grandes intereses políticos o económicos implicados?

La represión física de la oposición, la vulneración de los derechos fundamentales... por supuesto que se dan en Rusia. Son un complemento imprescindible, pero no la base del sistema. Y apenas se dan, si lo hacen, de una forma más grave que en el Occidente donde, no viene mal recordarlo, se prohíben partidos políticos, se encierra a personas sin órdenes judiciales en guantánamos o en CIEs, la concentración mediática cancela con frecuencia la libertad de prensa, la pena de muerte (prohibida en Rusia) se aplica con regularidad en algunos Estados, etc. etc.

Inozémtsev resume en una frase acertadísima porqué cayó el sistema soviético: se vio condenado porque a nadie le convenía. El actual, por el contrario, maniobrando sin cesar, y aún constantemente criticado, consigue mantener una base suficiente de aquellos a los que conviene: curas, funcionarios, empresarios... Asimismo Inozémtsev apunta como base de la realidad política rusa la libre conversión del poder en dinero y bienes, y viceversa. Todo ello se podría decir sin faltar a la verdad (y cada vez con más razón) sobre las democracias occidentales.

La fuerza momentánea del capitalismo moderno reside en haber liberalizado el mercado de respuestas individuales: se ha comprendido que, por crítica que sea, la contestación será impotente mientras no se haga colectiva. Su crítica estará castrada desde el principio. Reprimir resulta ineficiente cuando, de todas formas, no está amenazado el estatus del poder. Lo han aprendido los poderosos de Rusia tan bien como los de aquí:
(...) el descontento social no tiene incidencia alguna. Los ciudadanos que lo cuestionan son plenamente libres de expresarse en otras esferas que no sean las políticas; a los que quieren jugar a agitadores nada les impide hacerlo: simplemente carecen de público y no movilizan a nadie.
Inozémtsev lo dice de Rusia pero, palabra por palabra, me suena a lo que tenemos aquí. El sociólogo, para mí, contempla el sistema ruso como algo demasiado sui generis. No deja de tener sus peculiaridades (sobre todo, quizás, en la orientación de su economía), pero a fin de cuentas no es tan diferente. Como él mismo dice:
La sociedad rusa ha asimilado (...) el cinismo que impera también, de un modo más discreto, en el funcionamiento de las sociedades occidentales: primacía del dinero y el consumo, nivelación de las normas culturales, docilidad de la población, difusión masiva de tecnologías alienantes.
Hemos llegado al quid de la cuestión: el sistema se sostiene sobre la omnipresencia y omnipotencia del cinismo. En Rusia menos disimulada que en el Occidente. Pero a fin de cuentas cuasi-occidental...

(1) Rusia, una sociedad sin ciudadanos, VLADISLAV INOZÉMTSEV, Le Monde Diplomatique, Noviembre de 2010.
(2) Misiva de Putin dirigida a la Asamblea Federal el 25 de abril de 2005

lunes, 27 de septiembre de 2010

Europa da cada vez más asco

Con todo mi respeto y admiración por países más lejanos y exóticos con sus gigantescos desiertos y cordilleras, me cautiva la sencilla y sobria belleza de los acantilados, bosques, picos, campos y lagos de Europa. Viajando por el continente, siento (o al menos me imagino que siento) los espíritus de los pueblos que poblaron esta tierra y escribieron con sus vidas nuestra historia. Desde la aridez mesetaria hasta los monumentales valles alpinos, desde los campos de trigo sicilianos hasta el gris e intranquilo Báltico, pasando por los bosques, intransitables y salvajes en Bretaña, apacibles y encantadores en el centro... todo es diferente pero con algo bien común en sus entrañas.

Siempre me he sentido europeo, sentía que, mal que bien, compartíamos valores de justicia social, de aversión al oscurantismo religioso, de cierta conciencia ecologista y de liberalidad de costumbres. No es que Europa fuera un gran modelo a seguir, pero desde luego me parecía uno de los territorios más amables y mejores para vivir del mundo.

Sí, era europeísta, llegando al plano político: creía que un futuro progreso social sólo podía tener lugar dentro de una agenda común de los pueblos europeos.

Bueno, pues todo esto se está yendo a tomar por culo. Europa da cada vez más asco. Cada vez más reaccionaria y racista, de una forma brutal que también sólo Europa ha sabido ser a lo largo de la historia. Olvidando sus propias lecciones, se deja llevar por discursos demagógicos que persiguen al diferente, al tiempo que destruyen con esmero los Estados de Bienestar que tanta sangre y sudor costó a la trabajadores de nuestro continente conquistar.

Día sí, otro también, aparecen noticias de extrema derecha que se afianza en los parlamentos. La última, desde Suecia, donde el pasado 20 de septiembre obtuvo un 5,7% de los votos y 20 escaños. Las primeras declaraciones de los vencedores de los comicios, una coalición de centro-derecha, apuntan que no van a pactar con los nazis. Pero las palabras, en la política, se las lleva el viento. Y es difícil que un partido quede realmente marginado sólo porque no le caen bien los trabajadores inmigrantes. A fin de cuentas, no suele haber ningún trabajador inmigrante en los parlamentos. He allí los ejemplos recientes de Italia, Austria, Suiza, Holanda... o el no tan reciente pero bien ilustrativo de la Alemania de entreguerras. Los partidos de centro-derecha son bien conocidos en su papel de prostitutas políticas, miopes y capaces de dar legitimidad a un Hitler, mientras ello les permita conservar espacios de poder.

Por si Sarkozy y Berlusconi no se comportaran ya de forma bastante fascista, sus respectivos rivales dentro de la derecha son aún más extremos: el Frente Nacional y la Liga Norte, respectivamente, son verdaderos partidos nazis. El primero ya participó en una segunda vuelta presidencial hace años y su reciente escalada en los sondeos le augura bastantes posibilidades para volver a hacerlo en 2012. El segundo hace años ya que ha conseguido la aceptabilidad mediática de un partido burgués cualquiera y ha participado en las sucesivas coaliciones de gobierno del Gran Payaso.

Desde la izquierda española siempre nos hemos "alegrado" de que el PP ya fuera de por sí un partido tan extremo que no dejara espacio para que entraran en las Cortes los hooligans de la derecha. Ya veremos lo que nos dura la alegría: de momento, si bien es verdad que la extrema derecha española está muy fragmentada y le cuesta abrirse camino por el sistema electoral, también vemos en los ejemplos de Italia y Francia que es perfectamente posible tener un gobierno ultra y un candidato más nazi aún royéndole el terreno por la derecha. No nos engañemos: todo aún puede ir a peor.

El independentismo catalán está dejando de ser, como históricamente ha sido, principalmente de izquierdas y están emergiendo fuerzas xenófobas y con alguna planta local de la que partir, a imitación del separatismo flamenco.

Noruega, Dinamarca, Flandes, Países Bajos, Finlandia, Grecia, Rumanía y Suiza "disfrutan" de la presencia de fuerzas de extrema derecha de entre el 10 y el 30% en sus asambleas representativas, siendo en algunos casos aliados de conservadores más moderados. Y, por supuesto, Austria, donde la extrema derecha participa sistemáticamente en los gobiernos de la nación.

De Europa Oriental es mejor no hablar. Varios países, como Hungría, Eslovaquia, Letonia y Bulgaria cuentan con poderosos partidos de extrema derecha. Bastantes de ellos, por cierto, se dedican, de acuerdo con conservadores gobernantes, a rehabilitar oficialmente la memoria del nacional-socialismo (sí, sí, la de Hitler, el Holocausto, las SS, etc.). Qué decir de Polonia donde dos gemelillos psicópatas (felizmente menguados) dirigieron el país durante buena parte de esta década hacia la locura del ultracatolicismo.

Además de los mencionados, el Reino Unido (el que nos faltaba...) también aportó diputados de extrema derecha al Parlamento Europeo en 2009.

Así está, muy por encima, el panorama en la UE. Hablar del resto de Europa (los estados que conformaban la URSS o Yugoslavia) sólo podría empeorar las cosas.

Quienes confían en que Europa vaya por la vía de EE UU probablemente se equivocan. El salvajismo del capitalismo norteamericano (y correspondientemente el de sus crisis, cuando sobrevienen) ha ido siendo sorteado por una ideología radicalmente individualista y fuerte aversión a las grandes agregaciones. El yanqui, ante la inseguridad, se ha refugiado bien en su secta o bien en la ficción del hombre solo frente a la adversidad, lo que le ha permitido en ocasiones aguantar lo inaguantable (o perecer en las cloacas del sueño americano).

Pero Europa no es así: la gente aquí, ante las dificultades se une. Las respuestas en momentos de crisis han sido colectivas. Y, si el internacionalismo, la más elemental solidaridad, respeto y amistad entre pueblos terminan de ser desterrados, ya nada podrá parar los pies a la agregación por razón étnica. El siguiente paso va implícito: la mutua agresión.

No sería la primera vez... A fin de cuentas, recordemos, no es necesario que una mayoría participe en la barbarie. Basta con que calle, dejando que ésta sea perpetrada.

miércoles, 14 de abril de 2010

Egunkaria, justicia a la española

Extractos de la sentencia absolutoria de la Audiencia Nacional sobre el caso Egunkaria:

No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita. Tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista E.T.A.
(...)
sin que conste que haya defendido postulados de la banda terrorista E.T.A., recibido órdenes de ésta o que sus cuadros dirigentes, singularmente los procesados, fueran designados, estuvieran vinculados, colaboraran u obedecieran consignas de la citada banda.
(...)
El periódico fue clausurado temporalmente por orden del Juzgado Central de Instrucción número 6 en julio de 1998, cesando su actividad, lo que condujo a la liquidación de su patrimonio y de las sociedades Egunkaría S.A. y Egunkaria S.L.
(...)
El cierre temporal de un medio de comunicación impreso de periodicidad diaria como medida cautelar es de difícil encaje en nuestro ordenamiento jurídico.
(...)
la sentencia del Tribunal Constitucional 199/1987, que equiparó el cierre provisional de un medio a la suspensión del derecho fundamental a la libertad de expresión, al declarar la inconstitucionalidad del precepto de la ley antiterrorista, entonces en vigor
(...)
ninguna norma habilita de manera precisa y directa al juez para suspender provisionalmente su actividad (...) pues no estamos ante empresas o sociedades cualquiera, sino que se trata de medios de comunicación que desarrollan una actividad imprescindible en una sociedad democrática al ser el vehículo para el ejercicio de derechos fundamentales básicos de los ciudadanos. Por lo tanto, su clausura plantea una dimensión colectiva añadida que en el caso del periódico Egunkaria afecta a los lectores en euskera que solo contaban con esa publicación diaria, lo que hace más intensa su valoración desde la perspectiva del pluralismo, valor superior de nuestro ordenamiento junto a la libertad
(...)
Sabemos, tras la prueba practicada en la vista oral, que no se imputaba la comisión de delito alguno en las tareas de información y opinión del medio, porque no se tacha de criminal a ningún artículo, crónica, colaboración o texto de cualquier naturaleza o formato, por lo que ya no puede sostenerse que la edición y difusión del periódico supusieran un peligro de reiteración delictiva, pues en sus contenidos no se amenazaba ni coaccionaba, ni se provocaba al delito, ni se hacía apología o enaltecimiento de los actos terroristas o de sus autores, ni se calumniaba ni se injuriaba
(...)
Las acusaciones afirman que E.T.A., históricamente, se organizó en diversos “frentes”, político, militar, económico y cultural, “teniendo este último…tanta importancia como el militar pues uno de los objetivos intermedios de la organización terrorista era el fomento y expansión del euskera y la cultura vasca” (literal, página 4 del escrito de acusación de la Asociación Dignidad y Justicia, en adelante D y J). (...)
A partir de ahí, las acusaciones dan por supuesto que (...) como la lengua vasca es un instrumento primordial para E.T.A. en su estrategia, y Egunkaria es el único diario íntegramente editado en lengua vasca, tuvo que nacer porque E.T.A. lo quiso, siendo sus gestores y cuadros directivos miembros o colaboradores de la banda terrorista.
(...)
El análisis del curso del procedimiento descubre ya (...) lo artificioso de la hipótesis acusatoria.
(...)
la tesis de las acusaciones contiene una subordinada que pretende justificar la dificultad probatoria según la cual lo que se ve no es lo que parece y lo que se ve no es lo que es, porque E.T.A. procuró elegir para liderar el proyecto a personas que no tuvieran una clara vinculación con la banda o con la izquierda radical “abertzale” para, engañando a la sociedad, controlar el proyecto sin que se le identificara con la organización terrorista.
(...) tesis, que (...) carece del más mínimo sustento probatorio
(...)
las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios
(...)
Oleaga explicó que su declaración policial y los cambios de fecha en su declaración ante el instructor eran tributarias de los malos tratos y torturas (...) sus interrogadores le insistían en que sólo querían que respondiera a dos preguntas y que “luego le dejarían en paz”.
(...)
en la valoración de las declaraciones de los procesados tiene especial relevancia que las denuncias de estos sobre malos tratos y torturas sufridos durante la detención incomunicada (...) son compatibles con lo expuesto en los informes médico-forenses (...) el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes (...) salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación.
(...)
ciertas peculiaridades de la actividad investigadora, la policial en particular, que obligan a tratar sus resultados con cautelas:
- La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación que, así, resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.
- La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia, privado de libertad.
(...)
las acusaciones propusieron a varios miembros de la Guardia Civil como peritos-testigos, porque confeccionaron informes comúnmente llamados “de inteligencia”, en realidad de análisis de información, que como periciales se admitieron por la Sala.
Sin embargo ha resultado luego que esos informes no merecen tal calificativo, ya que no se han confeccionado utilizando conocimientos técnicos científicos, artísticos o prácticos de los que carezca este Tribunal
(...)
Obviamente, los que se oponían al primer trazado de la autovía de Leizarán no son por ello de E.T.A., como no lo son los que hablan y escriben en euskera, lo que conservan y fomentan la cultura autóctona vasca o los que son contrarios a las drogas o a las torturas.
(...)
incluso los miembros de la Guardia Civil que comparecieron como peritos reconocieron que no se había investigado si la línea del periódico era o no de apoyo a E.T.A., lo que hace incomprensible la imputación.
La sentencia íntegra

El PSOE se ha felicitado por la sentencia y ha asegurado que la resolución "avala lo que los socialistas pensábamos" y demuestra que "la Justicia en España funciona".

El PP ha mostrado su "respeto" al fallo judicial y ha destacado que hay un Estado "garantista" y que, por tanto, la resolución debe ser "plenamente respetada".

Pero el caso es que el periódico lleva 7 años cerrado.

Hace contadas semanas que en Madrid aún se prohibían las concentraciones de apoyo a Egunkaria.

Nadie será encausado por un proceso, a todas luces, fraudulento.

Los imputados, aún inocentes, han pasado por la cárcel, han sufrido torturas e intimidaciones.

La plantilla se quedó sin un empleo que nadie se encargará de devolverles.

Ahora que el trabajo sucio ya está hecho, con ayuda de organizaciones de la extrema derecha como son la AVT o Dignidad y Justicia, la Audiencia Nacional se lava la cara.

Para que, dentro de unos años, si hubiera que cerrar más periódicos o encerrar más inocentes, el Gobierno del turno pueda volver a hacerlo con impunidad.

Ya sacarán más sentencias, ya llorarán más lágrimas de cocodrilo.

He allí la grandeza de la democracia, un triunfo de la justicia.

HIJOS DE PUTA.

miércoles, 26 de agosto de 2009

ACTORES Y MOVIMIENTOS EN TORNO A EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA

En 2006 el Real Decreto (RD) 1631 (1) establecía las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). La capacitación para "el ejercicio de la ciudadanía activa" se enumeraba entre las competencias que los alumnos deberían haber adquirido al finalizar el ciclo. Pero además de esa competencia transversal, se instituía en su artículo cuarto, obedeciendo a la Ley Orgánica 2/2006 de Educación (LOE) (2), la materia de Educación para la Ciudadanía (EpC). Consta de cuatro asignaturas y su implantación se completará en el curso entrante (2009-10) con su extensión a Primaria (43) (44).


La inspiración europea

Para justificar su institución, el RD remite a la Constitución Española (CE) y a la Recomendación (2002) 12 del Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) (3).

Sin embargo, la EpC ha ido más allá de esas dos fuentes declaradas, especialmente en su orientación metodológica que se puede entrever en su insistencia en la educación afectivo-emocional (23) (36) (41):

"La Educación para la ciudadanía contribuye al desarrollo de la competencia de aprender a aprender fomentando la conciencia de las propias capacidades a través de la educación afectivo emocional y las relaciones entre inteligencia, emociones y sentimientos." (1)

Sin embargo, los objetivos de la asignatura sí son coherentes con los objetivos generales de la Recomendación. Ésta aduce "el aumento de los casos de corrupción, racismo, xenofobia, nacionalismo agresivo, intolerancia con las minorías, discriminación y exclusión social" para justificar la necesidad de "eliminar la violencia y las ideas y comportamientos extremistas" (3). En la manera que lo hace pienso que se pueden distinguir dos elementos:


a) Una orientada a lo que yo interpreto como educar en la tolerancia moral y cierto distanciamiento de la saturación informativa que padecemos (41). Así, se habla de "enseñar a vivir juntos" o de "desarrollar un espíritu crítico con respecto a la información, los modelos de pensamiento y las concepciones filosóficas, religiosas, sociales, políticas y culturales". (3)


b) Otra, en cierta medida contradictoria con la anterior, consistente en exaltar (de forma escasamente crítica) las instituciones de facto (41). Así, la Recomendación se propone conseguir que el ciudadano se mantenga "fiel a los valores y los principios fundamentales del Consejo de Europa" (3). Y el RD establece como objetivos de la materia "asumir y valorar positivamente los derechos y obligaciones que se derivan (...) de la Constitución Española", aceptando sus valores "como criterios para valorar éticamente las conductas (...) y las realidades". Asimismo exige "apreciar los principios que fundamentan los sistemas democráticos y el funcionamiento del Estado español y de la Unión Europea" (1).


En otras palabras, se trata de un intento de “prevenir disfunciones sociales” (38) con una doble incidencia sobre los valores de los futuros ciudadanos:


- Por un lado, restando importancia, privatizando, relativizando todas las líneas de fractura o credos fuertes que eventualmente puedan surgir.


- Promocionando, en cambio, la concentración de las lealtades en el "mínimo denominador común" de todos, el ordenamiento jurídico vigente que se hace llamar “universal” (29) (36). Lo hace de una manera que recuerda extraordinariamente la "religión civil" de Salvador Giner (13), una religión que a semejanza de las tradicionales no es privada sino social, pero a diferencia de aquellas no es sobrenatural. Una "religión" que no excluye otras "religiones" pero las privatiza. Los ordenamientos son lo único no desacralizado, sublimados y abstraídos de su historicidad y presentados como un resultado perfecto, un destilado de racionalidad. Si algo falla, si por algo no funcionan, ellos no tienen nada que ver, el desajuste es siempre una cuestión externa.


Esto, sin embargo, es por lo que respecta a la orientación general originada en Europa. Su aplicación en los diferentes Estados debe ser enfocada desde perspectivas particularizadas, teniendo en cuenta la gran diversidad de coyunturas políticas.

La coyuntura española

En la coyuntura española el efecto de hecho fue traer a primera plana de la agenda mediática un cleavage que electoralmente beneficiaba al partido en el poder, al permitirle tomar el centro del espectro ideológico. La asignatura activó a la militancia más conservadora de la derecha, mientras dejaba relativamente indiferentes a los votantes más liberales, poco interesados en cuestiones religiosas, obligando de ese modo a hacer difíciles equilibrios al Partido Popular (PP).


No se puede afirmar que ésta fuera la motivación única o principal del partido gobernante, pero tampoco parece verosímil que no se tuvieran en cuenta estas consideraciones al orientar la reforma. Algunas declaraciones del Gobierno y sus ideólogos parecieron claramente orientadas a ahondar en esa línea divisoria entre lo religioso y lo democrático (34). Así, la vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmaba provocativamente en 2007: "La asignatura educa en algo que combate la Iglesia: en valores." (14)


Ausencia de consenso

Era evidente a priori que la sacralización del ordenamiento jurídico vigente (el segundo de los elementos propuestos) podía repeler a una parte de la población (24). Bastaría con no estar de acuerdo, por ejemplo, con puntos tan discutibles de la CE como la forma monárquica del Estado o ser partidario de un marco de soberanía diferente al actual para no poder identificarse con esta forma de educar para la ciudadanía. Pero, aún sin llegar tan lejos, la sola previsión de los desacuerdos alejó de la asignatura a actores para los que el consenso en sí era un valor (36). En ese sentido fueron características tanto la petición, en su momento, del Consejo Escolar del Estado de no implantar la asignatura (15) (16) como la arduidad de las recientes deliberaciones del Tribunal Supremo (TS) sobre el derecho a la objeción (31) (32).


Por eso no deja de ser algo curioso que la EpC haya encontrado sus grandes opositores en los críticos del primero de los elementos identificados: el que relativizaba y promovía la tolerancia. Esa oposición, liderada por la Iglesia católica, fue la que copó los titulares, la que causó importantes dilemas de política electoral al PP, y la que provocó numerosas adhesiones a la asignatura como forma de rechazo a la intromisión de la Iglesia en asuntos educativos.


Un análisis de la oposición

Antes de nada, es importante señalar que los opositores a la EpC sitúan su lucha en un lugar muy común en la derecha política que es un supuesto ancestral enfrentamiento entre las veleidades totalitarias de los Estados y el derecho de las familias a controlar la educación de los niños (6) (8) (9) (10) (11) (12) (23) (25) (39). Esta visión es simplista e ideológica al tratar a los Estados como actores unitarios y homogéneos y a las familias como portadores de unos derechos naturales. Ha dado lugar a la ideología de la libertad de elección, cuyas motivaciones subyacentes son principalmente dos:

1) Una aspiración profunda e histórica que proviene del deseo de los progenitores de clases dominantes de legar a sus hijos sus posiciones sociales (siendo el método más legitimado para ello en una sociedad de ideología liberal una educación diferencial).

2) Una motivación más coyuntural y que tiene que ver con el avance del aconfesionalismo en los sistemas públicos educativos en Europa que se encuentra con la resistencia de las iglesias mayoritarias. En el caso español, la Iglesia católica ha ido adoptando el discurso de la libertad de elección a partir de la reforma posfranquista y, en particular, desde la llegada del Partido Socialista (PSOE) al poder en 1983. Es con esta segunda motivación con la que está más relacionada la oposición a la EpC.

Aunque contiene numerosas referencias al pensamiento crítico y al fomento de los comportamientos solidarios, la EpC en ningún momento pone en cuestión el entramado del modo de producción vigente (41). Es significativo que, en el campo socio-económico hable de "rechazo de las discriminaciones provocadas por las desigualdades", pero no de “rechazo de las desigualdades” (1). Y para conseguir los objetivos de justicia a los que hace referencia, incide sobre todo en medios indirectos, siempre coherentes con la libertad de mercado (1) (41):


* el “poder” del consumidor


* la militancia asistencial en Organizaciones No Gubernamentales (ONGs)


Aunque tampoco sean perspectivas muy populares en la derecha política, no son esencialmente contradictorias con sus posicionamientos. Muchos de éstos incluso aplauden a las ONGs asistenciales, en tanto que alivian parte de las demandas sociales que de lo contrario pesarían sobre el Estado. Y asimismo son recurrentes las retóricas del "consumidor-votante" y "la democracia del mercado" (4).


En definitiva, los temarios de la asignatura no parecen cuestionar realmente el paradigma productivo capitalista. La EpC sí forma (o al menos no impide formar) para el mercado. Aunque esporádicamente se encuentren declaraciones de este tipo:

"Los manuales de la asignatura miran con ojos críticos el sistema capitalista y la globalización. Esta inclinación no es nueva. Estaba ya arraigada en sus compañeros, los libros de Sociales, Geografía e Historia. (...) Dentro de este escenario radical, un colectivo que sale especialmente mal parado es el de los empresarios. Los libros de texto suelen coincidir en representarlos como hombres de gran estómago, saciados de comida, fumando un puro y con billetes saliendo del bolsillo." (5)

En realidad, no son representativas del grueso de los opositores y sólo reflejan la profunda animadversión contra las Ciencias Sociales de algunos propagandistas ultraliberales. La propaganda de las organizaciones del entorno de los objetores (7) revela las dos fuentes de tensión más importantes en la EpC:

A) La profundización en la privatización de las creencias religiosas (22) (34). Lo llaman “imposición de laicismo y relativismo” (17). Quisieran que se admitiera en la escuela “la existencia permanente y objetiva de la verdad y el bien” y que no se silenciara “la existencia de Dios y de la trascendencia de la vida humana”. Asimismo consideran que, por culpa de la EpC, la asignatura de Religión “es marginada al tener alternativas”. (7)

B) Amplitud de la educación sexual y para la igualdad de género, con especial rechazo a la homosexualidad y a lo que denominan “ideología de género” (distinción entre sexo y género aceptada en las Ciencias Sociales) (17) (25) (29) (35) (39) (40) (42) (46). Así, Profesionales por la Ética asegura que la EpC es “educación para la homosexualidad” (18) y pone en duda la existencia de distintas orientaciones afectivo-sexuales (7).


La ambigüedad del PP

En lo que al juego político se refiere, desde el pico de las movilizaciones contra la EpC en 2007 (48) el PP ha ido tomando distancias del entorno objetor. El cambio ha afectado incluso a los que parecían acérrimos defensores de la objeción como la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre (21), y ello ha hecho que el dedo acusador de las organizaciones de los objetores ya no se levante sólo sobre “el gobierno” sino sobre “los partidos”.

Probablemente cuando vuelva a gobernar suprimirá la asignatura o la transformará profundamente, como ya hace en las Comunidades Autónomas (CCAA) que dirigen (45) (47). Pero el movimiento objetor le ha supuesto un bache al Partido Popular. Y no sólo porque se encontró con toda una serie de sentencias judiciales desfavorables que le dieron cierta imagen de “antisistema” (26) (27) (28) (29) (30) (31) (32) (33) (34) (37) (40) (42) (45) (46). La causa principal está en que el electorado del PP está muy disperso en términos de intensidad religiosa. Según los datos del Barómetro de julio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los votantes del PSOE se reúnen en un 50,2% en católicos no practicantes, mientras los demás se encuentran fuertemente agrupados en categorías próximas a ésta (no creyentes y católicos poco practicantes). En el electorado del PP, sin embargo, aquel grupo, muy mayoritario en la población española, se reduce al 40,8%, y por otra parte hay un 34% de los que se podrían denominar muy o bastante practicantes (asistentes a oficios religiosos mínimo una vez al mes) (20). Es decir, en lo que se refiere a actitudes religiosas, los votantes del PSOE presentan sólo una moda, mientras los populares ofrecen dos. El equilibrio que debe mantener en esa materia es, por tanto, más delicado. Y ello se hizo notar en su evolución respecto al conflicto en torno a la EpC. Es de señalar que las frecuencias indicadas se repiten con notable estabilidad en los Barómetros del CIS desde hace muchos años.


FUENTES


RD 1631/2006

(1)http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=2007/00238

LOE
(2)http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo2-2006.html

Recomendación (2002) 12 del Consejo de Ministros del Consejo de Europa
(3)http://www.coe.int/t/dg4/education/edc/Source/Pdf/Documents/By_Country/Spain/2002_38_Rec2002_12_Es.PDF

(4) FRIEDMAN, Thomas The Lexus and the olive tree. Anchor Books, 2000


Actualidad Económica

(5)http://www.actualidadeconomica.com/2007/11/29/mercado1.html

Libertad Digital

(6)http://www.libertaddigital.com/sociedad/monsenor-canizares-denuncia-que-educacion-para-la-ciudadania-llevara-a-la-sociedad-cuesta-abajo-hacia-el-totalitarismo-1276303988/
(8)http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/educacion-para-la-ciudadania-y-totalitarismo-4520/
(11)http://www.gees.org/articulo/4443/56

Profesionales por la Ética

(7)http://www.profesionalesetica.org/documentos/ppe/10_motivos.pdf

(23)http://blogs.periodistadigital.com/profesionalesporlaetica.php

Aragón Liberal

(9)http://www.aragonliberal.es/noticias/noticia.asp?notid=12799

www.padreobjetor.com
(10)http://www.padreobjetor.com/2009/08/totalitarismo-para-la-ciudadania/

elmanifiesto.com
(12)http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=2107

(13) DÍAZ-SALAZAR, Rafael, GINER, Salvador y VELASCO, Fernando (eds.), Formas modernas de religión, Madrid, Alianza, 1999


Humanismo Laico

(14)http://www.humanismolaico.com/articulos/educacion-en-valores-ciudadania.htm

Aula Intercultural

(15)http://www.aulaintercultural.org/breve.php3?id_breve=310


El País

(16)18-02-2005 El Consejo Escolar pide sacar la religión del horario educativo y que no se evalúe

(23)http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Canizares/centros/religiosos/impartan/nueva/asignatura/colaboraran/mal/elpepusoc/20070626elpepusoc_4/Tes

(25)http://www.elpais.com/articulo/madrid/Objetores/Educacion/Ciudadania/elpepuespmad/20070419elpmad_9/Tes/20070419elpmad_9/Tes

(32)http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Supremo/desarma/boicoteo/obliga/cursar/Ciudadania/elpepusoc/20090129elpepisoc_2/Tes

(34)http://www.elpais.com/articulo/opinion/torno/Educacion/Ciudadania/elpporopi/20070807elpepiopi_5/Tes

(48)http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/UGT/recurre/procedimiento/desplazo/profesorado/Ciudadania/elpepuespval/20090822elpval_4/Tes

EpC No

(17)http://www.epcno.org/epcno/

ADN

(18)http://www.adn.es/ciudadanos/20070627/NWS-0602-Educacion-Ciudadania-Etica-Homosexualidad.html

Diario de la Sierra

(19)http://www.diariodelasierra.es/2009/04/29/el-ayuntamiento-de-galapagar-desmiente-informaciones-difundidas-por-profesionales-por-la-etica/

CIS

(20)http://www.cis.es/cis/opencms/-Archivos/Marginales/2800_2819/2811/Cru281100RECUERDO.html

COPE

(21)http://www.cope.es/familia/04-03-09--extrana_maniobra_esperanza_aguirre_epc,35895,1,noticia_ampliada

Controversias filosóficas

(22)http://controversiasfilosoficas.blogspot.com/2009/01/etica-y-profesionales-por-la-etica.html

CNT-AIT Federación Local de Valladolid

(24)http://www.cntvalladolid.es/spip.php?article239

La Vanguardia

(26)http://www.lavanguardia.es/premium/publica/publica?COMPID=53414791727&ID_PAGINA=22088&ID_FORMATO=9&turbourl=false

La Nueva España

(27)http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1909_46_606325__SOCIEDAD-Y-CULTURA-TSJA-rechaza-derecho-objecion-conciencia-sobre-asignatura

Diario de Mallorca

(28)http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008110600_2_407378__Mallorca-TSJB-desestima-primer-recurso-Balears-contra

Europa Press

(29)http://www.europapress.es/cantabria/noticia-ampl-epc-tsjc-niega-dos-alumnas-objecion-porque-minimo-referente-etico-basado-constitucion-20090120152449.html?rel

información.es

(30)http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008050300_2_750284__Nacional-Tribunal-Navarra-rechaza-suspension-Educacion-para-Ciudadania

El Mundo

(31)http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/28/espana/1233149624.html

castillalamancha.es

(33)http://www.castillalamancha.es/portal/Contenidos/Actualidad/default.asp?REG=71076&opactualidad=detalle

Tiempo

(35)http://www.tiempodehoy.com/default.asp?idpublicacio_PK=50&idioma=CAS&idnoticia_PK=42843&idseccio_PK=624&h=

ABC

(36)http://www.ciudadania.profes.net/ver_noticia.aspx?id=10931

(45)http://www.abc.es/20090805/madrid-madrid/madrid-avala-contenidos-educacion-20090805.html

levante-emv.com

(37)http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2009013000_19_549367__Camps-reinterpreta-sentencia-Supremo

www.ciudadania.profes.net

(38)http://www.ciudadania.profes.net/ver_seccionFija.aspx?id=2

Observatorio para la Objeción de Conciencia

(39)http://www.objetamos.com/

20Minutos

(40)http://www.20minutos.es/minuteca/educacion-para-la-ciudadania/

Junta de Andalucía

(41)http://www.juntadeandalucia.es/educacion/www/portal/com/bin/europa/Contenidos/Documentos/borrador_ed_ciudadania_01/1149769387013_borradores_objetivos_y_contenidos_ed._ciudadania.pdf

Canal Sur

(42)http://www.canalsur.es/informativos/noticia?id=84646&idCanal=713

lavozdigital.es

(43)http://www.lavozdigital.es/jerez/20090825/jerez/educacion-para-ciudadania-suma-20090825.html

El Correo Digital

(44)http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090817/rioja/educacion-para-ciudadania-desembarca-20090817.html

Diario Crítico de la Comunitat Valenciana

(45)http://www.diariocriticocv.com/noticias/ciudadania/valores/valencia/not305231.html

Agencia EFE

(46)http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jMu_vsyy-PHFx4bIPS0njbGIsmRQ

Ical

(47)http://www.icalnews.com/FichaNoticia.cfm?id=178227