No soy muy de crónicas de sucesos y ni siquiera tengo tele en casa. Así que me he entrado del caso Mari Luz solo ahora, a raíz de haberme tragado la bazofia de telefilme que es Días sin luz (2009), habiendo leído sobre todo lo que ha pasado. Y no puedo decir nada, más que esta producción es un patético servicio a dos fines lamentables e imperdonables:
- al lucro de los desvergonzados carroñeros mediáticos que sólo buscan el sensacionalismo en la muerte y
- la imbecilidad de la campaña impulsada por sus padres destinada a volver a convertir todo nuestro sistema de justicia en un sistema de venganza.
Avariciosos irresponsables es el calificativo más suave que se puede aplicar a los productores.
De la calidad cinematográfica del filme mejor ni hablar...