miércoles, 10 de agosto de 2011

Adelantarse a sí mismo

Una compulsión no es un simple deseo: es un impulso inapelable que no deja margen para plantearnos las consecuencias de nuestra acción. Nos precipitamos a fumar, comer, beber, tener relaciones sexuales... sin pensar en cómo nos vamos a sentir después. Más aún: ahuyentamos cualquier posibilidad de pensar en cualquier consecuencia negativa: resaca, arrepentimiento, enfermedad... Consumir rápida e irreflexivamente es lo único que importa.

No hay más "truco" para superar nuestras compulsiones que la fuerza de voluntad. Pero hay formas de ayudarse. Y una de ellas es adelantando en nuestra imaginación el momento del castigo.

Así fue como dejé de fumar porros cuando me empezaron a sentar mal. Llegó un momento en que ya sólo lo hacía por costumbre y por un vago recuerdo de lo bien que me hacían sentir antes. Cada vez que fumaba, luego me preguntaba: ¿ya para qué lo habré hecho?... Poco a poco, fui adelantantando la sensación de malestar: hacía un esfuerzo por recordar cómo me sentiría después de haber fumado en el momento justo anterior a fumar. Y el deseo se desvanecía: de repente, ya no asociaba el olor del hachís a nada agradable, todo lo contrario...

Estoy seguro de que el mismo mecanismo se puede aplicar a multitud de otras circunstancias. Porque anda que adoptamos comportamientos desordenados que luego hacen preguntarnos sobre porqué lo habremos hecho... Se puede intentar evitar tratando de pensar en lo pesado que te vas a sentir antes de abusar de la comida... O en la pasta que te vas a gastar antes de empezar a pedir copas por los bares, por ejemplo...

Suponer que el conocimiento y la conciencia son un antídoto contra nuestros vicios es mucho suponer, claro... Pero, desde luego, son un buen cable para quien quiera enfrentarse de una vez a sí mismo y salir ganando.

martes, 9 de agosto de 2011

Social Tips


"[En el evangelismo] los jóvenes sin futuro encuentran uno, de apariencia moderna (...) aniquilando toda posibilidad de una refundación política de la sociedad haitiana. ¿El objetivo de los misioneros? Hacer del imaginario un escudo contra la realidad: cultivar la emoción, erradicar la reflexión. En treinta años, se pasó del surgimiento de una teología de la liberación - (...) Bertrand Aristide (...) - al culto a la resignación", informa el investigador Christophe Wargny sobre Haití. Las religiones son el fango que absorbe a sociedades desorientadas y abatidas y les impide salir a flote... Sirva el caso de ejemplo y paradigma para todos aquellos que creen en su maravilloso efecto en contextos de crisis.


Cuenta Regis Debray que, preguntado el Che por lo que la justicia es, dijo: "Si con esta torta pueden sobrevivir 6 personas y nosotros somos 8... hay que partirla en 8 partes. Eso es la justicia." Muy posiblemente la atribución de esta sentencia al Che sea errada. Con toda probabilidad muchos la tacharán de estúpida. Fanática. Apocalíptica. Ineficiente, ineficaz... A mi me parece hermosa. Una definición que va al grano: nadie se queda en la estacada, nadie se queda fuera, nadie es más que nadie. Las ratas se atropellan unas a otras en su huida, las personas marchamos juntas hasta el final, no abandonamos a los nuestros. Me recuerda también a Saint-Exupery en "Planeta de Hombres" cuando, para explicar lo que es la Humanidad, nos hace pensar en los cientos que pueden arriesgar sus vidas por salvar a unos pocos mineros... No hay matemáticas que valgan cuando hablamos de Justicia, de Humanidad....

Impresionante el caso de la anciana georgiana de 75 años que, en abril pasado, dejó Armenia y buena parte de Georgia sin internet cortando el cable de fibra óptica de la compañía "Telekom Zheleznoy Dorogi". Escarbaba la tierra en busca de cobre para ganarse algo para vivir. Ahora le quieren meter hasta 3 años de cárcel... Un tiro es lo que metería yo a quienes condenan a la tercera edad a rebuscar en la tierra...

Joder con el bueno de Ghandi!.. Cuenta su biógrafo, Joseph Lelyveld, que en las cartas que escribió a su amante Hermann Kallenbach, con el que convivió durante 6 años, le exhorta, ante la separación de ambos, a "no mirar con lujuria a ninguna mujer" y se califica a sí mismo como "casa superior"... Por si fuera poco, el periodista también cita supuestos comentarios de Ghandi al respecto de los negros sudafricanos durante su estancia en ese país: "Podíamos entender no estar clasificados con los blancos, pero situarnos al mismo nivel que los nativos sudafricanos era permitir demasiado." Yo siempre he pensado que fue un personaje bastante sobrevalorado...

"Era un hombre, ahora es un poli..." ¡Orcos d'Esquadra a la hoguera! ¡Felip Puig, dimisión y cárcel! ¡Basta de impunidad policial!

No contentos con haber suprimido prácticamente todas las plazas de aparcamiento allá donde hacían falta más aceras o aparcamientos para motos o zonas de carga-descarga o simplemente árboles... el Ayuntamiento de Barcelona se puso a suprimir las poquísimas que quedaban en el barrio de Gràcia de forma absurda e indiscriminada y sirva a modo de ejemplo este CARRIL CIEGO, sin pies ni cabeza ni sentido posible, que han puesto donde anteriormente había una fila de aparcamiento. ¿Están haciendo un barrio habitable, libre de tránsito y humo de coches? Una polla como una olla: están haciendo un barrio exclusivo para los vecinos que pueden pagar 150 euros al mes de parking privado... Y los demás a joderse y a aguantarse...

"Algunos de los mayores beneficiarios de un programa [de la Unión Europea] destinado a apoyar a pequeñas y medianas empresas son multinacionales como IBM, Fiat y el minorista de moda H&M. Entre ellos se encuentra también British American Tobacco, al que se ha asignado un total de € 1,6 millones de la UE y fondos nacionales para ayudar a financiar la construcción de una fábrica de cigarrillos en un momento en que la UE está gastando millones para destetar a sus ciudadanos del tabaco." - informan los corresponsales del Financial Times CYNTHIA O'MURCHU y PETER SPIEGEL. Desde luego, el capitalismo y los políticos que LO representan están terminando de perder toda la vergüenza. Y la lejanía de las instituciones europeas está claro que no ayuda.

Y visto lo visto me pregunto yo... ¿vendrá la palabra "seminario" de la palabra "semen"?...


Agatha Christie era un travelo. Es tan evidente que me resulta demencial que nadie más que yo sea consciente de ello y todos sigamos viviendo esta gigantesca mentira.

El otro día un palestino entró en una colonia judía y se cargó a cuchilladas a 5 personas: los padres y 3 de sus hijos pequeños. Otros 3 consiguieron escapar. Mal hecho. No se debe matar niños, es de cajón. Pero esta obviedad los medios ya se han hartado de repetirla. Yo saco el tema para hacer otra reflexión que no he escuchado en ningún lado: ¿qué cojones hacían niños de entre 0 y 11 años en un lugar que básicamente es una línea de frente? ¿Qué clase de padres llevan a sus hijos a la guerra? ¿Y qué pasa con el Estado que lo permite? Si se es un fanático religioso y se está empeñado en hacer la guerra... bueno, no entraré ahora mismo en si es justo o no. Pero reivindicar el territorio poblándolo con niños pequeños tiene un nombre... escudos humanos. ¿Qué cojones le pasa a esa gente?

El creyente, pese a todas sus moralinas, se escuda en la divinidad para justificar sus miserias. El ateo sabe que no hay causa superior capaz de justificar el crimen. Un ateo, por ello, es un ser mucho más moral que el creyente.

Tachaba un comentarista a las blasfemas que se desnudaron en la capilla de la Complutense para protestar contra la presencia eclesiástica en la Universidad pública de ignorantes por no ser conscientes que la propia UCM había sido fundada por un Papa, en concreto Alejandro VI. Ese Borgia conspirador, mafioso, cruel y promiscuo, que procreó a diestro y siniestro, y que ordenó numerosos asesinatos (entre ellos el de un hijo suyo). En fin... las típicas contradicciones de los siervos del Señor...

Con multa de 8 a 12 meses puede ser castigado burlarse públicamente de los "dogmas, creencias, ritos o ceremonias" de "una confesión religiosa" (art. 525.1 del Código Penal). Y al que perturbare un acto religioso en un lugar de culto pueden caer hasta 6 AÑOS de prisión (523 CP). ¡Menudo contraste con la libertad de insulto, manipulación y propaganda de la que disfrutan los curas y sus homólogos de otras confesiones!

Condenado a penas que suman 77 años y cuatro meses de cárcel el otorrinolaringólogo que abusó de 31 de sus pacientes, a las que desnudaba, tocaba y grababa en la consulta para satisfacer sus instintos libidinosos. Las víctimas del médico hicieron todo lo que les pedía “en la creencia” de que “las manipulaciones” que sufrieron “eran necesarias para el diagnóstico de su enfermedad”, según indica la sentencia. (EFE) Y me pregunto yo... ¿¿¿UN OTORRINO??? ¿No podía haber elegido una especialidad más propicia para abusar de las pacientes? Por dónde intentaría metérsela, ¿por la oreja o por las fosas nasales? Y las víctimas... ¿no les pareció extraño que les hiciera subirse a un sillón ginecológico para inspeccionarles la laringe? ¿O cuando bajó las luces, puso música lenta y encendió la cámara?... No, coñas aparte, ya le vale...

Por cables filtrados por Wikileaks sabemos que Japón conocía desde 2008 el estado obsoleto de sus plantas nucleares. Nuevamente la opacidad informativa del poder y sus intereses... Para seguir defendiendo la opción nuclear tal como está la cosa, desde luego hay que tener mala fe o ser un friki autista...

¡Hay que ser cafre! Apuñaló a un hombre en Málaga, se metió en un autobús para huir a Madrid, y por el camino se lo contó a un colega por el móvil. Con un policía al lado... ¡Es que hay que ser cafre!

Anormal es el funcionamiento del fútbol español incluso dentro del salvajismo del negocio futbolero en general. El Madrid y el Barça, sólo por ser el Madrid y el Barça, independientemente del puesto que ocupen, se llevan 140.000.000 € cada uno. Los demás sí reciben en función de su clasificación y, para comparar, los recién ascendidos no cobran más que 14 millones. Una situación insostenible y sin parangón en las grandes ligas europeas que perpetúa una competición aburrida que lleva mucho tiempo siendo cosa sólo de dos.

Para evitar que su poblado se siga deteriorando, los habitantes de Nazaret, en la Amazonía colombianda, han tomado una decisión drástica: poner dos guardias en la entrada para prohibir el acceso a turistas. Los indígenas se quejaban de que éstos llenaban sus calles de basura, les sacaban fotos como en un zoo y encima casi las únicas que se lucraban eran las agencias de viajes. Me parece una iniciativa excelente. Puedo prometer y prometo votar en las municipales de mayo al partido que incluya esta medida en su programa electoral para Barcelona.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Oportunismo?


Con frecuencia, para explicar porqué hacen lo que hacen las cúpulas de las grandes centrales sindicales y algunos dirigentes políticos de izquierdas, se recurre (yo mismo lo hago muchas veces) a la palabra "oportunismo"...

¿Pero todo es oportunismo? Me lo he empezado a cuestionar... Claro que maniobran, cambian de chaqueta cada dos días, en gran medida como parte de un simple juego de poder. Y en ocasiones por simple beneficio personal -a eso ya se le llama corrupción.

Pero hay algo más... y se está revelando ahora, en este último año. La crisis de la izquierda ha llegado a un momento verdaderamente existencial. Las maniobras que están realizando, las vergonzosas concesiones que alternan con un discurso reivindicativo vacío de contenido y no refrendado en la práctica, ponen en cuestión su propia supervivencia... ¿De qué oportunismo podemos estar hablando entonces?

Desorientación, miopía y sobre todo cobardía... Llevan tanto tiempo comiendo de la mano de gobiernos y empresarios que ahora el miedo les paraliza y no les permite entender que -ya no por el bien de los trabajadores, sino por el suyo propio- hace falta reorganizarse, trabajar de formas nuevas, volver a las trincheras de las que nunca se debió haber salido para estrechar la mano del enemigo... Simplemente no tienen huevos para hacer lo que hay que hacer.

¿Es mejor la cobardía que el oportunismo? Eso no importa realmente... El resultado es parecido, pero no está de más tener en cuenta la diferencia entre ambos para interpretar lo que están haciendo los líderes de la izquierda tradicional. Esa izquierda que ya se ha fundido tanto con las instituciones que es incapaz de enfrentarse a ellas sin sentir que se está atacando a sí misma...

¿Oportunistas? Puede... Pero lo cierto es que, a día de hoy, mucho más que oportunistas o corruptos, son simplemente... unos inútiles.

viernes, 8 de julio de 2011

El sentido profundo del "sentido común"

¿A qué nos referimos cuando apelamos -y lo hacemos con gran frecuencia- al "sentido común"? Intuitivamente entendemos que "de sentido común" es "lo normal", "lo evidente por sí mismo", algo que no necesita demostración...

¿Qué puede ser tan poderoso?

Echando mano de la RAE, descubro lo siguiente:
sentido común.

1. m. Modo de pensar y proceder tal como lo haría la generalidad de las personas.

Me veo entonces gratamente sorprendido por la perspicacia de los señores académicos. Bastante más razonables, sólo por esta vez, que los redactores de la Wikipedia: "El término sentido común describe las creencias o proposiciones que benefician (??) a la mayoría de la gente de una familia, clan, pueblo y/o nación".

Es tan buena la definición de la RAE porque, desechando las interpretaciones superficiales va, siguiendo una metodología casi durkheimiana, al grano: "lo común" es lo generalizado, subrayando así que se trata de un concepto eminentemente social. El "sentido común" es un cuerpo de creencias compartidas que aplicamos intuitiva y acríticamente.


Así definido, se ve claro que el "sentido común" comparte todas las virtudes y vicios de las creencias colectivas. Muchas menos probabilidades de error que las de las creencias individuales. Pero, al mismo tiempo, errores más profundos e inamovibles.

Casi todas las creencias sociales son ciertas o, al menos, eficaces (de esta constatación nació aquel proverbio de "dos cabezas piensan mejor que una"). Es normal, son el resultado de una ingente acumulación de experiencias. Y cuantas más vivencias suman más completo se vuelve el cuadro. Ésta ha sido la base del progreso humano, al menos hasta la aparición de la ciencia moderna: acumulación de experiencias y evolución del "sentido común".

Por otra parte, cuando el "sentido común" se equivoca, las consecuencias pueden llegar a ser dramáticas. No sólo porque, al ser un error colectivo, adquiere proporciones mayores, sino también porque las creencias compartidas se retroalimentan formando bloques impenetrables que no sucumben ni ante las evidencias más flagrantes.

Es infinitamente más poderoso lo que piensa mi entorno que lo que ven mis ojos.

Recordemos que hubo un tiempo en que era "de sentido común" que la luna era del tamaño de una moneda, o que la desaparición de un niño tenía que ser necesariamente cosa de brujería, o que lavarse más de una vez al año era perjudicial para la salud. Y no había quien nos sacase de allí...

La mayor cruzada jamás acontecida contra el "sentido común" fue la emprendida por la ciencia moderna. Y gracias a la enorme eficacia del método científico se operó en cuestión de décadas la mayor revolución de la Historia: la ciencia pasó a ser el "sentido común". En adelante, hacer caso a los científicos sería cada vez más una cuestión "de sentido común". Hasta el punto de aplicar, en ocasiones, los avances de la ciencia sin ningún "sentido común", valga el absurdo...

La misma tarea de desmontar el "sentido común" fue emprendida también por las Ciencias Sociales, pero con un éxito más que dudoso... Puede que haya sido así porque tratan cuestiones más cotidianas, o porque su eficacia es inferior y más difícil de probar, o porque con demasiada frecuencia amenazan las relaciones de poder existentes... Seguramente habrá un poco de todo...

El caso es que sigue costando una barbaridad extraer del ámbito del "sentido común" las preconcepciones, por poner unos pocos ejemplos, sobre los roles de género, sobre las realidades nacionales, sobre la naturaleza del trabajo remunerado... E incluso sobre el sentido del propio "sentido común"...

miércoles, 6 de julio de 2011

Gato negro

En febrero cambié la ruta de mi carrera matutina y comencé a remontar todas las mañanas el parque del Guinardó. Un día sí y otro también me encontraba allá, en su parte baja, a un lozano gato negro de brillante pelaje. Se me quedaba mirando con esos enormes ojazos de un verde amarillento que sólo he observado a los gatos. Algunos días se me cruzaba por delante.

No soy supersticioso, pero empecé a preocuparme... aunque la mala fama del gato negro tuviera un 0,01% de razón, yo estaría acumulando ya toneladas de mala suerte. Sin embargo, pasaban los meses y ningún infortunio parecía recaer sobre mí, con lo cual me fui quedando más tranquilo e incluso empecé a coger algo de cariño al oscuro felino.

Algunos días me encontraba también a un gato blanco de abundante pelaje y aspecto quizá demasiado cuidado para ser residente de un parque municipal. Y se me fue ocurriendo un argumento para un cuento: la trágica historia del malvado gato blanco y del malventurado gato negro. El primero, al acecho, intrigando sin cesar contra el bienestar humano. El segundo, intentando siempre, infructuosamente, impedir las fechorías de aquél. Pero lejos de recibir la gratitud de las personas a las que intenta ayudar es, por el contrario, vilipendiado y asociado a la mala suerte por presagiar siempre la desgracia (provocada por el pérfido gato blanco).

Pero pasaban las semanas y yo no conseguía concretar mi idea en un post...

Esta mañana, en la callejuela que bordea el parque del Guinardó por su parte baja, casi tropiezo con el gato negro, atropellado, sobre el asfalto ensangrentado, con la cabeza reventada.

Quizá yo estaba bien equivocado. Quizá toda esta historia no trataba de gatos. Quizá era yo quien cada mañana traía algo de mala suerte al gato negro al parque del Guinardó. Hasta que acumuló demasiada...

Parece que a veces un gato tiene que morir para que cambiemos nuestra perspectiva de las cosas...

domingo, 5 de junio de 2011

De asamblearismo y sectas


Lo mejor del incipiente movimiento asambleario nacido a raíz de las acampadas, un auténtico tesoro a conservar, es la ausencia del sectarismo que nos ha venido corroyendo y envenenando en las últimas décadas. Eso, más allá de todas las debilidades del proceso, es lo que abre una esperanza para la regeneración de la izquierda.

Casi ninguna bandera -ni roji-negra, ni republicana, ni roja-, casi ningún logotipo sindical -ni "revolucionario" ni "reformista"... Y un cartel que lo resumía todo: "No me pongáis etiquetas!"

Durante décadas quienes hemos militado en organizaciones tradicionales hemos sentido encima el peso agobiante de los "referentes", de las "tradiciones" políticas, de los rencores personales y mezquinas luchas por el poder, de imbéciles debates ideológicos... Y quizá la sensación de libertad estas semanas, en las plazas, se deba tanto a la superación de este asfixiante sectarismo como a la alegría de insubordinarnos al poder del opresor...

La esclerosis de las izquierdas tradicionales había conducido al olvido de lo más importante. Habíamos acabado luchando por los símbolos, en lugar de luchar por aquello que estos representan. Defender las ideológicas pajas mentales de nuestro propio grupúsculo o los intereses de nuestra corriente llegó a ser más importante que entender y reconocer la realidad social.

Construimos espacios impenetrables incluso a un nivel psicológico: demasiados mecanismos preconstituidos, demasiadas relaciones personales... Un nuevo tenía que tener mucha voluntad y paciencia para terminar integrándose. Voluntad y paciencia, bienes escasos hoy más que nunca...

Todo el mundo debe encontrar un lugar en este nuevo asamblearismo. Y para eso no es tan importante que cualquiera pueda agarrar el micrófono -aunque la igualdad de palabra es fundamental-, sino que todo el mundo pueda aportar algo, ayudar, contribuir aunque sea con un par de horas de trabajo a la semana. Pero de trabajo, no de frustrante cháchara...

Una persona que se siente útil, que siente que está participando en una creación colectiva, se comprometerá a largo plazo con la transformación social. Y si conseguimos que muchos lo hagan, está claro que tenemos un futuro.... ¡Y tanto que lo tenemos!

miércoles, 1 de junio de 2011

Noche y día

A veces me siento personas completamente diferentes por la mañana y por la noche.

Me levanto con una energía descomunal. No quiero ni fumar, ni comer, ni beber... No es sólo que tenga la determinación consciente de no dejarme llevar por los vicios -que también-, sino que simplemente no me apetece, no me entra... Me da asco pensar en la comida, en el alcohol y en el humo del tabaco (sobre todo, en el humo del tabaco).

Mi cuerpo se siente fuerte, vigoroso, vivo, optimista, capaz de afrontar cualquier vicisitud. Los músculos me obedecen, la cabeza piensa con claridad y fluidez. Corro mirando incluso con algo de compasión a esas personas medio dormidas, arrastrando los pies, o a esas otras que prenden el cigarro antes incluso de haberse tomado el café, abordando tan temprano esa tarea cotidiana de autodestrucción que llaman vida. Luego camino al trabajo con la cabeza bien alta, disfrutando de cada paso, de cada bocanada de aire...

Trabajo, como, me echo media hora, recojo la casa, estudio, saco al perro...

Cuando llega la noche me encuentro con que el día prácticamente ha terminado: me queda una triste hora de vida. Tengo la vista cansada y el cerebro me pide a gritos una inyección rápida de endorfinas... Me tomo una copa, quizás otra y quizás otra más. Cocino algo rápido, para no recortar más aún el tiempo de descanso, a ser posible con mucho picante y queso derretido. Y pongo algún capítulo de alguna serie imbécil confiando en que el alcohol me haga efecto pronto para poder reír con sus chistes para retrasados mentales...

Eso si no hay visita. Cenar con gente es todavía peor porque ni siquiera deja margen para esa media hora de desconexión cerebral antes de dormir y va acompañado de una compulsiva ingesta de pitillos. Además siempre conlleva la tentación de prolongarlo un poco más, hasta que la hora deja de importar... con dramáticas consecuencias para el día venidero...

Al menos me duermo rápido, de tan cansado que estoy por haberme levantado a las 6...