Política y politiqueo. Político y politicucho. Misma raíz, sentidos opuestos.
La diferencia principal está en la relación que cada uno de ellos mantiene respecto a su objetivo final.
El Político siempre vuelve a preguntarse por las razones últimas de lo que hace. No porque dude de ellas, sino, al contrario, porque las aprecia. Vuelve siempre sobre ellas, perfecciona sus argumentos, pule sus razones, las mima precisamente para hacerlas más fuertes.
El politicucho, si es que alguna vez se preguntó por las causas últimas de sus acciones, hace mucho que ha dejado de hacerlo. Actúa de forma instrumental: todo es un medio, nada es un fin. Pero cuando se deja de mirar la brújula durante demasiado rato, es fácil perder el norte.
Ambos exponen sus razones para convencer. Pero mientras para el Político lo importante son las razones, para el politicucho lo importante es convencer.
Ambos escuchan. El Político lo hace para comprender y enriquecerse con esa comprensión. El politicucho escucha, pero sólo para encontrar los puntos débiles de sus interlocutores y de esa forma poder contraatacar mejor. Ganar se ha vuelto para él lo único importante. No es muy diferente de un ejecutivo agresivo. Hasta tal punto que incluso cuando no es demasiado agresivo es por simple cálculo.
Un Político habrá entendido lo que yo quería decir. Un politicucho todavía estará intentando entender qué se esconde tras mis palabras. Lo hace porque no concibe que alguien pueda hablar simplemente para decir lo que piensa, sin ocultar un sentido, sin tener que ser leido entre líneas. Creía el ladrón...
martes, 20 de abril de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
Egunkaria, justicia a la española
No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita. Tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista E.T.A.La sentencia íntegra
(...)
sin que conste que haya defendido postulados de la banda terrorista E.T.A., recibido órdenes de ésta o que sus cuadros dirigentes, singularmente los procesados, fueran designados, estuvieran vinculados, colaboraran u obedecieran consignas de la citada banda.
(...)
El periódico fue clausurado temporalmente por orden del Juzgado Central de Instrucción número 6 en julio de 1998, cesando su actividad, lo que condujo a la liquidación de su patrimonio y de las sociedades Egunkaría S.A. y Egunkaria S.L.
(...)
El cierre temporal de un medio de comunicación impreso de periodicidad diaria como medida cautelar es de difícil encaje en nuestro ordenamiento jurídico.
(...)
la sentencia del Tribunal Constitucional 199/1987, que equiparó el cierre provisional de un medio a la suspensión del derecho fundamental a la libertad de expresión, al declarar la inconstitucionalidad del precepto de la ley antiterrorista, entonces en vigor
(...)
ninguna norma habilita de manera precisa y directa al juez para suspender provisionalmente su actividad (...) pues no estamos ante empresas o sociedades cualquiera, sino que se trata de medios de comunicación que desarrollan una actividad imprescindible en una sociedad democrática al ser el vehículo para el ejercicio de derechos fundamentales básicos de los ciudadanos. Por lo tanto, su clausura plantea una dimensión colectiva añadida que en el caso del periódico Egunkaria afecta a los lectores en euskera que solo contaban con esa publicación diaria, lo que hace más intensa su valoración desde la perspectiva del pluralismo, valor superior de nuestro ordenamiento junto a la libertad
(...)
Sabemos, tras la prueba practicada en la vista oral, que no se imputaba la comisión de delito alguno en las tareas de información y opinión del medio, porque no se tacha de criminal a ningún artículo, crónica, colaboración o texto de cualquier naturaleza o formato, por lo que ya no puede sostenerse que la edición y difusión del periódico supusieran un peligro de reiteración delictiva, pues en sus contenidos no se amenazaba ni coaccionaba, ni se provocaba al delito, ni se hacía apología o enaltecimiento de los actos terroristas o de sus autores, ni se calumniaba ni se injuriaba
(...)
Las acusaciones afirman que E.T.A., históricamente, se organizó en diversos “frentes”, político, militar, económico y cultural, “teniendo este último…tanta importancia como el militar pues uno de los objetivos intermedios de la organización terrorista era el fomento y expansión del euskera y la cultura vasca” (literal, página 4 del escrito de acusación de la Asociación Dignidad y Justicia, en adelante D y J). (...)
A partir de ahí, las acusaciones dan por supuesto que (...) como la lengua vasca es un instrumento primordial para E.T.A. en su estrategia, y Egunkaria es el único diario íntegramente editado en lengua vasca, tuvo que nacer porque E.T.A. lo quiso, siendo sus gestores y cuadros directivos miembros o colaboradores de la banda terrorista.
(...)
El análisis del curso del procedimiento descubre ya (...) lo artificioso de la hipótesis acusatoria.
(...)
la tesis de las acusaciones contiene una subordinada que pretende justificar la dificultad probatoria según la cual lo que se ve no es lo que parece y lo que se ve no es lo que es, porque E.T.A. procuró elegir para liderar el proyecto a personas que no tuvieran una clara vinculación con la banda o con la izquierda radical “abertzale” para, engañando a la sociedad, controlar el proyecto sin que se le identificara con la organización terrorista.
(...) tesis, que (...) carece del más mínimo sustento probatorio
(...)
las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios
(...)
Oleaga explicó que su declaración policial y los cambios de fecha en su declaración ante el instructor eran tributarias de los malos tratos y torturas (...) sus interrogadores le insistían en que sólo querían que respondiera a dos preguntas y que “luego le dejarían en paz”.
(...)
en la valoración de las declaraciones de los procesados tiene especial relevancia que las denuncias de estos sobre malos tratos y torturas sufridos durante la detención incomunicada (...) son compatibles con lo expuesto en los informes médico-forenses (...) el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes (...) salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación.
(...)
ciertas peculiaridades de la actividad investigadora, la policial en particular, que obligan a tratar sus resultados con cautelas:
- La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación que, así, resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.
- La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia, privado de libertad.
(...)
las acusaciones propusieron a varios miembros de la Guardia Civil como peritos-testigos, porque confeccionaron informes comúnmente llamados “de inteligencia”, en realidad de análisis de información, que como periciales se admitieron por la Sala.
Sin embargo ha resultado luego que esos informes no merecen tal calificativo, ya que no se han confeccionado utilizando conocimientos técnicos científicos, artísticos o prácticos de los que carezca este Tribunal
(...)Obviamente, los que se oponían al primer trazado de la autovía de Leizarán no son por ello de E.T.A., como no lo son los que hablan y escriben en euskera, lo que conservan y fomentan la cultura autóctona vasca o los que son contrarios a las drogas o a las torturas.
(...)
incluso los miembros de la Guardia Civil que comparecieron como peritos reconocieron que no se había investigado si la línea del periódico era o no de apoyo a E.T.A., lo que hace incomprensible la imputación.
El PSOE se ha felicitado por la sentencia y ha asegurado que la resolución "avala lo que los socialistas pensábamos" y demuestra que "la Justicia en España funciona".
El PP ha mostrado su "respeto" al fallo judicial y ha destacado que hay un Estado "garantista" y que, por tanto, la resolución debe ser "plenamente respetada".
Pero el caso es que el periódico lleva 7 años cerrado.
Hace contadas semanas que en Madrid aún se prohibían las concentraciones de apoyo a Egunkaria.
Nadie será encausado por un proceso, a todas luces, fraudulento.
Los imputados, aún inocentes, han pasado por la cárcel, han sufrido torturas e intimidaciones.
La plantilla se quedó sin un empleo que nadie se encargará de devolverles.
Ahora que el trabajo sucio ya está hecho, con ayuda de organizaciones de la extrema derecha como son la AVT o Dignidad y Justicia, la Audiencia Nacional se lava la cara.
Para que, dentro de unos años, si hubiera que cerrar más periódicos o encerrar más inocentes, el Gobierno del turno pueda volver a hacerlo con impunidad.
Ya sacarán más sentencias, ya llorarán más lágrimas de cocodrilo.
He allí la grandeza de la democracia, un triunfo de la justicia.
HIJOS DE PUTA.
miércoles, 31 de marzo de 2010
"Ya has visto lo que los servicios sociales han hecho a tu madre"
"Una gran película americana (...),
un final inspirador." dice Roger Eberts de Chicago Sun-Times sobre Precious (Lee Daniels, 2009). Y tan americana... Si bien es verdad -y es de agradecer- que se olvida del mito de "la tierra de las oportunidades", no deja de ser una versión por lo bajo del individuo que sale adelante y se eleva por encima de sus circunstancias. Una enfoque atractivo por épico, al tiempo que tramposo y muy americano. Es portador de la idea de que, por muy adverso que sea nuestro contexto siempre podemos ser más fuertes. Y de esa idea deriva, de forma lógica, la culpabilización y responsabilización del individuo que no ha superado sus circunstancias sociales: "si no has salido hacia delante, es porque estás demasiado corrompido o porque no eres lo bastante fuerte".
Como una laxa concesión a las causas sociales aparece el papel del microentorno. De esta forma se plantea la dramática situación de Precious como un caso extremo, pero natural dado el entorno subcultural de los barrios bajos. Responsabilizando nuevamente a las propias víctimas (esta vez en un sentido algo más amplio) de su situación, negándose a cuestionar el papel de la sociedad en su conjunto en la situación de, en este caso, los negros de Harlem.
De hecho, en toda la película, el contacto con grupos sociales no pertenecientes al entorno más inmediato de Precious aparece sólo a través de dos personas: la asistenta social y la profesora guay.
Una actitud hostil nada velada frente a los servicios sociales deja bien a las claras la clase de progresismo al que se apunta el filme. "Ya has visto lo que los servicios sociales han hecho a tu madre", dice la profesora guay a Precious cuando ésta se plantea salir adelante con el apoyo de los subsidios. El posicionamiento es muy poco ambiguo: los servicios sociales no valen más que para perpetuar la holgazanería. Recurrir a un subsidio es una vergüenza e implica unirse a la tropa de vagos y tramposos, cuando no pervertidos o drogadictos, que se benefician de la asistencia social. Puede que los servicios sociales no se representen como algo realmente malvado, pero sí desde luego como algo muy nocivo.
¿Cuál es entonces la solución que nos venden? "Escribe, escribe, ¡escribe!", le repite la profesora guay a Precious cuando esta acaba de saber que es seropositiva. La educación se repite como un conjuro omnipotente como si, por sí sola, fuera a evitar que haya bolsas de pobreza o proveer de un trabajo digno a todo el mundo. Está demostrado que las diferentes distribuciones de los niveles educativos en la sociedad apenas afectan a la estructura de las desigualdades sociales. Basta con citar la inflación de títulos: proceso por el cual la expansión de una titulación determinada en la sociedad, en lugar de aumentar la movilidad ascendente en dicha sociedad reduce la cotización de sus titulados en el mercado laboral.
No niego que
sin una educación para todos es difícil que pueda existir una sociedad más justa. Sin duda la educación va de la mano con la emancipación... Pero es que la profesora guay promete a una niña de 16 años analfabeta y con dos hijos que irá a la universidad... En fin.
Al final, salvando el extra de drama en la historia personal de la protagonista, Precious no pasa, para mí, de ser otra peli más de profes implicados que redimen a alumnos de barrios chungos. Gracias por la voluntad... pero de buenas intenciones está lleno el infierno.
Y para no terminar sin haber dicho algo bueno, he allí un precioso alegato contra la homofobia que pronuncia la protagonista:
un final inspirador." dice Roger Eberts de Chicago Sun-Times sobre Precious (Lee Daniels, 2009). Y tan americana... Si bien es verdad -y es de agradecer- que se olvida del mito de "la tierra de las oportunidades", no deja de ser una versión por lo bajo del individuo que sale adelante y se eleva por encima de sus circunstancias. Una enfoque atractivo por épico, al tiempo que tramposo y muy americano. Es portador de la idea de que, por muy adverso que sea nuestro contexto siempre podemos ser más fuertes. Y de esa idea deriva, de forma lógica, la culpabilización y responsabilización del individuo que no ha superado sus circunstancias sociales: "si no has salido hacia delante, es porque estás demasiado corrompido o porque no eres lo bastante fuerte".Como una laxa concesión a las causas sociales aparece el papel del microentorno. De esta forma se plantea la dramática situación de Precious como un caso extremo, pero natural dado el entorno subcultural de los barrios bajos. Responsabilizando nuevamente a las propias víctimas (esta vez en un sentido algo más amplio) de su situación, negándose a cuestionar el papel de la sociedad en su conjunto en la situación de, en este caso, los negros de Harlem.
De hecho, en toda la película, el contacto con grupos sociales no pertenecientes al entorno más inmediato de Precious aparece sólo a través de dos personas: la asistenta social y la profesora guay.
Una actitud hostil nada velada frente a los servicios sociales deja bien a las claras la clase de progresismo al que se apunta el filme. "Ya has visto lo que los servicios sociales han hecho a tu madre", dice la profesora guay a Precious cuando ésta se plantea salir adelante con el apoyo de los subsidios. El posicionamiento es muy poco ambiguo: los servicios sociales no valen más que para perpetuar la holgazanería. Recurrir a un subsidio es una vergüenza e implica unirse a la tropa de vagos y tramposos, cuando no pervertidos o drogadictos, que se benefician de la asistencia social. Puede que los servicios sociales no se representen como algo realmente malvado, pero sí desde luego como algo muy nocivo.
¿Cuál es entonces la solución que nos venden? "Escribe, escribe, ¡escribe!", le repite la profesora guay a Precious cuando esta acaba de saber que es seropositiva. La educación se repite como un conjuro omnipotente como si, por sí sola, fuera a evitar que haya bolsas de pobreza o proveer de un trabajo digno a todo el mundo. Está demostrado que las diferentes distribuciones de los niveles educativos en la sociedad apenas afectan a la estructura de las desigualdades sociales. Basta con citar la inflación de títulos: proceso por el cual la expansión de una titulación determinada en la sociedad, en lugar de aumentar la movilidad ascendente en dicha sociedad reduce la cotización de sus titulados en el mercado laboral.
No niego que
Al final, salvando el extra de drama en la historia personal de la protagonista, Precious no pasa, para mí, de ser otra peli más de profes implicados que redimen a alumnos de barrios chungos. Gracias por la voluntad... pero de buenas intenciones está lleno el infierno.
Y para no terminar sin haber dicho algo bueno, he allí un precioso alegato contra la homofobia que pronuncia la protagonista:
Mamá dice que los homosexuales son mala gente. Pero, mamá, los homosexuales no me violaron ni te hicieron a ti así. Los homosexuales no me dejaron todos esos años en esa escuela sin que aprendiera nada, ni son los que venden crack a la gente de Harlem.
lunes, 29 de marzo de 2010
Social Tips
Un inciso musical. Blood for the Blood God (Pussy Version) de Debauchery
Un inciso musical: The Highway de Greg Graffin
Es gordo, está calvo y es profesor universitario de Paleontología. Y aunque aquí saque su lado más tierno y folk, no deja de ser el vocalista de Bad Religion.
Un inciso musical - Preludio nº 20 de Chopin
viernes, 26 de marzo de 2010
Divagando sobre la dicha y el amor
¿Cómo se podría amar si no hubiera al menos una pizca de desdicha?... se pregunta Simon*. Esta pregunta, a primera vista contradictoria y absurda, de repente cobra un sentido. Si fuéramos plenamente dichosos, ¿acaso necesitaríamos algo más que a nosotros mismos? ¿Qué es el amor sino necesitar al otro? Lo necesitamos precisamente porque nos falta algo: es siempre fruto de una ausencia, de una carencia.
Y nunca se podrá encontrar plenitud en el amor, porque, momento en el que se encuentre, éste desaparecerá. La atracción es un proceso, existe mientras exista una fuerza que lo impulsa.
Al colmar la sed, ésta desaparece. Pretender que siga existiendo se vuelve algo inútil, compulsivo y pernicioso: como comer cuando ya se ha saciado, dormir cuando ya se está descansado, o seguir bebiendo cuando uno ya está borracho.
La única manera, por tanto, de hacer durar el amor es no permitir nunca que la dicha sea plena. Porque entonces es cuando se agota. Seamos siempre un poquito desdichados para que siempre nos quede algo por delante. Para que siempre haya algo mejor esperándonos a la vuelta de la esquina.
Evidentemente más de uno necesitaría el consejo inverso: dejar de rehuir la dicha o de buscar la infelicidad. Pero eso ya es otro asunto...
*personaje de Robert Walser en "Los Hermanos Tanner"
miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
Воля
La palabra rusa воля (volya), de raíz latina y emparentada, entre otras, con la catalana voler o la alemana wollen tiene dos acepciones. Dos acepciones con las que pone en relieve la relación, velada en el castellano, entre, por un lado, la voluntad y, por el otro, la libertad, el libre albedrío, sus dos significados.
Si la libertad es la existencia de opciones y se mide por la amplitud del abanico que éstas abarcan, se puede decir que la libertad es algo potencial, no devenido. Tener libertad para hacer algo es una posibilidad, no una realidad material*. Hacerlo es muy diferente. Implica elegir una de las opciones disponibles y hacerla real precisamente mediante la voluntad. La voluntad, por tanto, es lo que realiza la libertad. ¿Qué es la libertad sin voluntad?
La libertad sin voluntad es potencia sin acto. La libertad sin voluntad es impotente. Una teoría sin praxis. Un espectro, nada.
Pero también podría invertirse la relación: resultaría que a menos fuerza de voluntad, menor libertad. Una fuerza de voluntad mayor siempre ensancha nuestras opciones. La fuerza de voluntad nos hace, por tanto, más libres.
* De hecho, es tan poco material que se podría cuestionar su propia existencia más allá de lo ideológico. Pero esta no es la cuestión aquí.
Si la libertad es la existencia de opciones y se mide por la amplitud del abanico que éstas abarcan, se puede decir que la libertad es algo potencial, no devenido. Tener libertad para hacer algo es una posibilidad, no una realidad material*. Hacerlo es muy diferente. Implica elegir una de las opciones disponibles y hacerla real precisamente mediante la voluntad. La voluntad, por tanto, es lo que realiza la libertad. ¿Qué es la libertad sin voluntad?
La libertad sin voluntad es potencia sin acto. La libertad sin voluntad es impotente. Una teoría sin praxis. Un espectro, nada.
Pero también podría invertirse la relación: resultaría que a menos fuerza de voluntad, menor libertad. Una fuerza de voluntad mayor siempre ensancha nuestras opciones. La fuerza de voluntad nos hace, por tanto, más libres.
* De hecho, es tan poco material que se podría cuestionar su propia existencia más allá de lo ideológico. Pero esta no es la cuestión aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)