jueves, 17 de junio de 2010

Límites

Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar.
Hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
hay un espejo que me ha visto por última vez,
hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
hay alguno que ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.
Jorge Luis Borges
(Buenos Aires, 1899 – Ginebra, 1986)

Está bonito. Aunque manda huevos las cosas con las que se comen el tarro algunos... Me siento tan afortunado de no ser poeta...

Por cierto, que, tras cumplir 50 años, Borges aún siguió viviendo otros 36...

Pero está bonito.

jueves, 10 de junio de 2010

Montilla, el creyente


No salía de mi asombro viendo pasar, sobre el lateral de un autobús, la cara del Montilla acompañada de la siguiente frase: "Sigo creyendo en la justicia social". Parecía de cachondeo. No sabía si reírme o llorar.

Pero el destino me deparaba algo mejor: al alejarse el autobús, pude ver, en su parte trasera, al mismo Montilla con un "Sigo creyendo en la política". Había que tener cojones para lanzar una campaña así justo cuando las cloacas estaban reventando y toneladas de corrupción salían a borbotones a la superficie.

Si la primera afirmación sonaba a burla a la luz de las últimas medidas gubernamentales pero aún era capaz de encontrar alguna aceptación, la segunda parecía una provocación. Una amplia mayoría ve hoy en la política el chiringuito de unos pocos, algo que no trae más que problemas y sin lo que estaríamos mejor. Y todo hay que decirlo: si hablamos de la política de facto, de la alta política de los consistorios y parlamentos, buena parte de razón no les falta. ¿Cuál es, entonces, el cálculo electoral que lleva al PSC a proclamar su vinculación con la política cuando lo que procede es agachar la cabeza y confesar los errores cometidos?

Siguen intentando vivir de las rentas. Como no se ha llegado a producir una explosión social de rechazo contra la política, el desgaste nunca se impone; siempre, al afrontar las próximas elecciones, es más rentable tirarse el farol y decir que aún se cree en la política. Pero el avance de la abstención es progresivo. España va con un calendario algo atrasado en este sentido respecto a la avanzadilla de Europa, pero sigue el mismo camino. La aversión a la política y a los políticos va ganando terreno y perjudica, significativamente más, a la izquierda.

Si se sigue insistiendo en ignorar la despolitización de las bases de la izquierda, si se siguen utilizando las viejas fórmulas repitiendo que las cosas podrían ir peor, auguro dos escenarios posibles.

Una deriva a la norteamericana hacia un "sistema de partidos" que ni merece tal nombre, dado que los cauces de actuación forman, de hecho, parte del aparato del Estado. El montaje dispone de la suficiente flexibilidad como para permitir la emergencia de un Obama o de un Bush según el caso. Pero por muy diversos que sean los personajes ni por asomo pueden amenazar la respetabilidad burguesa de la gran política y la continuidad de los principales intereses que se hallan tras ellos. La izquierda se queda fuera, dividida, descafeinada, condenada a debatir consigo misma sin nadie que la escuche.

El otro escenario es la consolidación de nuevas fuerzas políticas con discursos de regeneración y despolitización. Su pretendido apoliticismo y su discurso tecnocrático oculta políticas antisociales y xenófobas. Su arco se extiende desde la extrema derecha pura y dura, como ya pasa en muchos países de Europa, hasta formaciones oportunistas y demagogas del tipo de UPyD.

Ambos escenarios suponen la completa expulsión de toda izquierda medianamente transformadora de las instituciones. No es derrotismo: sólo un aviso para los que, al estilo de Montilla, piensan seguir tratando de idiota a la gente.

martes, 25 de mayo de 2010

El juramento de los guerrilleros soviéticos

Yo, ciudadano de la gran Unión Soviética, fiel hijo del heroico pueblo ruso, juro que no dejaré mi arma caer hasta que la última bestia fascista sobre la tierra sea exterminada. Las ciudades y los pueblos quemados, la muerte de nuestros hijos, las torturas, las violaciones y los maltratos a mi pueblo, juro vengar implacable, despiadada e incansablemente. ¡Sangre por sangre! ¡Muerte por muerte! Juro que antes moriré en la cruenta batalla contra el enemigo, que entregarme a mi, a mi familia y a todo el pueblo soviético en esclavitud al fascismo vil. Y si por mi debilidad, cobardía o mala fe traicionase este juramento, muera yo con muerte deshonrosa a manos de mis compañeros.

viernes, 21 de mayo de 2010

La excepcionalidad del antisemitismo

La unicidad de todo pueblo (o de toda nación, llámese como quiera) es una realidad fáctica, indiscutible. Pero esta unicidad del caso no puede ignorar la comunidad del género: todos los pueblos tienen más en común de lo que tienen de únicos. Y, más aún, su unicidad es parte del fundamento de su igualdad moral.

Cuando se olvida todo esto, la unicidad se convierte en un fetiche. Una realidad fáctica se instrumentaliza para justificar prejuicios. Me serviré para ilustrarlo de las reflexiones de Vasili Grossman sobre el antisemitismo (cap. 32 de la Segunda Parte de Vida y Destino).
El antisemitismo es reflejo de defectos propios de algunas personas particulares, de ordenamientos sociales y de sistemas estatales. Dime de qué acusas a los judíos y te diré de qué eres culpable. (...)
El antisemitismo expresa la mediocridad, la incapacidad para ganar en la vida en igualdad de condiciones (...).
El antisemitismo expresa la inconsciencia de las masas populares, incapaces de comprender las causas de su infortunio y sufrimiento. (...)
El antisemitismo es la medida de los prejuicios religiosos, latentes en los bajos fondos de las sociedades.
Nada de esto es aplicable en exclusiva al antisemitismo. En cualquiera de estas afirmaciones "antisemitismo" puede sustituirse por "racismo" sin el menor perjuicio para su veracidad. Pero ello no impide al autor afirmar a continuación:
"El hombre que expresa su asco ante los cabellos rizados o ante la expresión gesticular del judío, se maravilla, sin embargo, ante los cabellos rizados de los niños de los cuadros de Murillo, se muestra indiferente ante el habla gutural y la gesticulación de los armenios, contempla amigablemente al negro de los labios azulados.
El antisemitismo es un fenómeno especial de entre las persecuciones a las que han sido sometidas las minorías nacionales. Es un fenómeno especial porque el destino histórico de los judíos se ha ido trazando de forma singular, especial.
A ver, a ver, a ver. ¿Que los negros sufren menos discriminación que los judíos? ¿Que los armenios, 1,5 millones de los cuales fueron exterminados a comienzos del s. XX, han sido menos perseguidos? Personalmente, el ejercicio de contar muertos para ver qué genocidio ha sido más "especial" me parece pueril, me da vergüenza ajena.

El autor traza una línea que pasa por Inquisición y el fascismo del s. XX para mostrar como recurren al antisemitismo, ante la inevitable consumación de su destino, tanto períodos enteros de la historia mundial, como gobiernos de Estados reaccionarios y fracasados, como particulares que intentan enderezar sus fracasadas vidas.

¡Me parta un rayo si entiendo qué tiene el antisemitismo de especial! ¿No han quemado acaso los inquisidores también a moriscos y a cristianos herejes? ¿No han sido acaso exterminados también los comunistas y los gitanos en la Alemani nazi? ¿No recurren todos los reaccionarios del mundo al racismo (en todas sus diferentes formas) cuando ven su poder amenazado?

Pero volviendo al "destino histórico singular" de los judíos, veamos qué rasgos tiene para Grossman (que hasta se toma la molestia de enumerarlos):
  1. La historia del judaísmo se ha unido y entrelazado con numerosas cuestiones políticas y religiosas de alcance mundial.
  2. Los judíos viven en prácticamente todos los países del mundo.
  3. Son esa minoría nacional que no se retrotrae a la periferia social y geográfica, sino que procura manifestarse dentro de la corriente principal del desarrollo de las fuerzas ideológicas y productivas.
Y así, como no podría ser de otra forma, la excepcionalidad del antisemitismo deriva en la excepcionalidad de los judaísmo.

Una realidad fáctica, como decíamos, la de la unicidad de toda nación, se convierte en instrumento de manipulación al ser equiparada con su exclusividad. De allí a proclamar su superioridad ya sólo hay un paso. Así es como la legítima defensa de una nación perseguida se convierte en racismo. El perseguido se prepara para ser perseguidor.

Es un paso que no creo que se dé en Grossman (al menos hasta donde se le puede conocer por lo que escribió), pero sí en ese monstruoso complejo de superioridad hecho aparato de estado que todos conocemos: Israel.

martes, 20 de abril de 2010

Política y politiqueo

Política y politiqueo. Político y politicucho. Misma raíz, sentidos opuestos.

La diferencia principal está en la relación que cada uno de ellos mantiene respecto a su objetivo final.

El Político siempre vuelve a preguntarse por las razones últimas de lo que hace. No porque dude de ellas, sino, al contrario, porque las aprecia. Vuelve siempre sobre ellas, perfecciona sus argumentos, pule sus razones, las mima precisamente para hacerlas más fuertes.

El politicucho, si es que alguna vez se preguntó por las causas últimas de sus acciones, hace mucho que ha dejado de hacerlo. Actúa de forma instrumental: todo es un medio, nada es un fin. Pero cuando se deja de mirar la brújula durante demasiado rato, es fácil perder el norte.

Ambos exponen sus razones para convencer. Pero mientras para el Político lo importante son las razones, para el politicucho lo importante es convencer.

Ambos escuchan. El Político lo hace para comprender y enriquecerse con esa comprensión. El politicucho escucha, pero sólo para encontrar los puntos débiles de sus interlocutores y de esa forma poder contraatacar mejor. Ganar se ha vuelto para él lo único importante. No es muy diferente de un ejecutivo agresivo. Hasta tal punto que incluso cuando no es demasiado agresivo es por simple cálculo.

Un Político habrá entendido lo que yo quería decir. Un politicucho todavía estará intentando entender qué se esconde tras mis palabras. Lo hace porque no concibe que alguien pueda hablar simplemente para decir lo que piensa, sin ocultar un sentido, sin tener que ser leido entre líneas. Creía el ladrón...

miércoles, 14 de abril de 2010

Egunkaria, justicia a la española

Extractos de la sentencia absolutoria de la Audiencia Nacional sobre el caso Egunkaria:

No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita. Tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista E.T.A.
(...)
sin que conste que haya defendido postulados de la banda terrorista E.T.A., recibido órdenes de ésta o que sus cuadros dirigentes, singularmente los procesados, fueran designados, estuvieran vinculados, colaboraran u obedecieran consignas de la citada banda.
(...)
El periódico fue clausurado temporalmente por orden del Juzgado Central de Instrucción número 6 en julio de 1998, cesando su actividad, lo que condujo a la liquidación de su patrimonio y de las sociedades Egunkaría S.A. y Egunkaria S.L.
(...)
El cierre temporal de un medio de comunicación impreso de periodicidad diaria como medida cautelar es de difícil encaje en nuestro ordenamiento jurídico.
(...)
la sentencia del Tribunal Constitucional 199/1987, que equiparó el cierre provisional de un medio a la suspensión del derecho fundamental a la libertad de expresión, al declarar la inconstitucionalidad del precepto de la ley antiterrorista, entonces en vigor
(...)
ninguna norma habilita de manera precisa y directa al juez para suspender provisionalmente su actividad (...) pues no estamos ante empresas o sociedades cualquiera, sino que se trata de medios de comunicación que desarrollan una actividad imprescindible en una sociedad democrática al ser el vehículo para el ejercicio de derechos fundamentales básicos de los ciudadanos. Por lo tanto, su clausura plantea una dimensión colectiva añadida que en el caso del periódico Egunkaria afecta a los lectores en euskera que solo contaban con esa publicación diaria, lo que hace más intensa su valoración desde la perspectiva del pluralismo, valor superior de nuestro ordenamiento junto a la libertad
(...)
Sabemos, tras la prueba practicada en la vista oral, que no se imputaba la comisión de delito alguno en las tareas de información y opinión del medio, porque no se tacha de criminal a ningún artículo, crónica, colaboración o texto de cualquier naturaleza o formato, por lo que ya no puede sostenerse que la edición y difusión del periódico supusieran un peligro de reiteración delictiva, pues en sus contenidos no se amenazaba ni coaccionaba, ni se provocaba al delito, ni se hacía apología o enaltecimiento de los actos terroristas o de sus autores, ni se calumniaba ni se injuriaba
(...)
Las acusaciones afirman que E.T.A., históricamente, se organizó en diversos “frentes”, político, militar, económico y cultural, “teniendo este último…tanta importancia como el militar pues uno de los objetivos intermedios de la organización terrorista era el fomento y expansión del euskera y la cultura vasca” (literal, página 4 del escrito de acusación de la Asociación Dignidad y Justicia, en adelante D y J). (...)
A partir de ahí, las acusaciones dan por supuesto que (...) como la lengua vasca es un instrumento primordial para E.T.A. en su estrategia, y Egunkaria es el único diario íntegramente editado en lengua vasca, tuvo que nacer porque E.T.A. lo quiso, siendo sus gestores y cuadros directivos miembros o colaboradores de la banda terrorista.
(...)
El análisis del curso del procedimiento descubre ya (...) lo artificioso de la hipótesis acusatoria.
(...)
la tesis de las acusaciones contiene una subordinada que pretende justificar la dificultad probatoria según la cual lo que se ve no es lo que parece y lo que se ve no es lo que es, porque E.T.A. procuró elegir para liderar el proyecto a personas que no tuvieran una clara vinculación con la banda o con la izquierda radical “abertzale” para, engañando a la sociedad, controlar el proyecto sin que se le identificara con la organización terrorista.
(...) tesis, que (...) carece del más mínimo sustento probatorio
(...)
las acusaciones han invertido el proceso inductivo. Primero se ha decidido cuál es la conclusión, de la que se predica, sin base, que es indiscutible, luego se buscan las señales, vestigios o indicios
(...)
Oleaga explicó que su declaración policial y los cambios de fecha en su declaración ante el instructor eran tributarias de los malos tratos y torturas (...) sus interrogadores le insistían en que sólo querían que respondiera a dos preguntas y que “luego le dejarían en paz”.
(...)
en la valoración de las declaraciones de los procesados tiene especial relevancia que las denuncias de estos sobre malos tratos y torturas sufridos durante la detención incomunicada (...) son compatibles con lo expuesto en los informes médico-forenses (...) el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes (...) salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación.
(...)
ciertas peculiaridades de la actividad investigadora, la policial en particular, que obligan a tratar sus resultados con cautelas:
- La primera es que, en general, la investigación implica intensamente a quien la realiza, reduciendo su capacidad de crear distancia crítica respecto de la propia actuación que, así, resulta inevitablemente teñida de parcialidad objetiva.
- La otra es que la investigación policial transcurre en un marco sin transparencia, muy constrictivo para quien es objeto de ella y presunto inocente, con frecuencia, privado de libertad.
(...)
las acusaciones propusieron a varios miembros de la Guardia Civil como peritos-testigos, porque confeccionaron informes comúnmente llamados “de inteligencia”, en realidad de análisis de información, que como periciales se admitieron por la Sala.
Sin embargo ha resultado luego que esos informes no merecen tal calificativo, ya que no se han confeccionado utilizando conocimientos técnicos científicos, artísticos o prácticos de los que carezca este Tribunal
(...)
Obviamente, los que se oponían al primer trazado de la autovía de Leizarán no son por ello de E.T.A., como no lo son los que hablan y escriben en euskera, lo que conservan y fomentan la cultura autóctona vasca o los que son contrarios a las drogas o a las torturas.
(...)
incluso los miembros de la Guardia Civil que comparecieron como peritos reconocieron que no se había investigado si la línea del periódico era o no de apoyo a E.T.A., lo que hace incomprensible la imputación.
La sentencia íntegra

El PSOE se ha felicitado por la sentencia y ha asegurado que la resolución "avala lo que los socialistas pensábamos" y demuestra que "la Justicia en España funciona".

El PP ha mostrado su "respeto" al fallo judicial y ha destacado que hay un Estado "garantista" y que, por tanto, la resolución debe ser "plenamente respetada".

Pero el caso es que el periódico lleva 7 años cerrado.

Hace contadas semanas que en Madrid aún se prohibían las concentraciones de apoyo a Egunkaria.

Nadie será encausado por un proceso, a todas luces, fraudulento.

Los imputados, aún inocentes, han pasado por la cárcel, han sufrido torturas e intimidaciones.

La plantilla se quedó sin un empleo que nadie se encargará de devolverles.

Ahora que el trabajo sucio ya está hecho, con ayuda de organizaciones de la extrema derecha como son la AVT o Dignidad y Justicia, la Audiencia Nacional se lava la cara.

Para que, dentro de unos años, si hubiera que cerrar más periódicos o encerrar más inocentes, el Gobierno del turno pueda volver a hacerlo con impunidad.

Ya sacarán más sentencias, ya llorarán más lágrimas de cocodrilo.

He allí la grandeza de la democracia, un triunfo de la justicia.

HIJOS DE PUTA.