Es increíble las vueltas que los críticos pueden dar para acabar deslizando sus creencias particulares en contextos completamente inverosímiles. Imaginaos a una madre a la que el hambre lleva al punto de intentar matar a sus dos hijos pequeños y suicidarse. Y que es rescatada en el último momento por pura casualidad, por un giro del destino, por otra persona que interviene, casi sin querer, para ayudarla. Pues bien, la crítica de turno dice de la protagonista que es una almita tan humilde que ni sabe que lo es, profundísimamente cristiana sin siquiera sospecharlo, cada vez que se descarría en el laberinto de lo absurdo sabe encontrar el hilo guía, la bondad pura -el misterio de los misterios, el antiabsurdo, el sentido de la vida. ¿¿¿Qué???
Ojalá pudiera decirle en persona por dónde se puede meter su morralla católica. Pero esto es otra cosa que pasa con los críticos: emiten sus sentencias sin posibilidad de contrarréplica.
Supongo que les pagarán por palabras, porque si no, no me explico este afán por seguir escribiendo cuando ya no tienen nada que decir. Son como el colega verborreico que no para de rajar mientras asistes una puesta de sol en la montaña. O aquel otro que cree a todos los demás subnormales y no para de explicar los chistes.
Con su torpeza, grandilocuencia y pedantería matan la belleza de lo sencillo, de lo que es tan profundo que se hace superfluo hablar de ello.
Que se callen ya...
lunes, 25 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
Social Tips
Art. 25.3 de la Constitución Española: "LA ADMINISTRACIÓN CIVIL NO PODRÁ IMPONER SANCIONES QUE, DIRECTA O SUBSIDIARIAMENTE IMPLIQUEN PRIVACIÓN DE LIBERTAD." Más claro imposible. Además el artículo 25 pertenece a la Sección de los llamados "derechos fundamentales" que gozan del especial blindaje proporcionado por el procedimiento del art. 168. Por todo ello, el más grave atentado a su propia legalidad y a los más elementales Derechos Humanos que está cometiendo actualmente el Estado español probablemente sean los CIEs, Centros de Internamiento de Extranjeros. Se trata de dependencias del Ministerio del Interior donde personas que NI TAN SIQUIERA SON SOSPECHOSAS DE HABER COMETIDO UN DELITO (sino meras faltas administrativas, como es la irregularidad de los papeles) son privadas de libertad por plazos de hasta 60 días. Para más surrealismo, el art. 17.2 CE no permite que la detención preventiva dure más de 72 horas, pero los CIEs se lo saltan a la torera precisamente con la excusa de que no se trata de "detenciones penales", sino de... "retenciones administrativas". ¿Como las que, precisamente, prohibe la Constitución?... Como decía: kafkiano.
Muchos recordamos la imagen de los jugadores españoles saludando con el puño en alto y los alemanes con el saludo nazi en un partido de febrero de 1936. Pero menos conocida es esta patética fotografía de mayo de 1938, justo después del Anschluss, donde la selección INGLESA, junto a la alemana, saluda a Hitler con el brazo alzado. Menudas putas...
"La coalición entre conservadores y liberales (...) concentra el mayor número de millonarios jamás observado en un gobierno británico. 18 de los 23 miembros del "gabinete de austeridad" (...) Su fortuna colectiva alcanza, según el Sunday Times, 50 millones de libras esterlinas." informa el periodista Julien Brygo. Sobran los comentarios.
"Vuelvo de la India, y puedo decirle que la gente del este de Glasgow se las arregla muy bien en comparación con los indios. Los pobres de Glasgow son ricos con relación a la gente de Malaui". Aunque seguro que no tan ricos como quien lo dice, WILLIAM HAUGHEY, cabeza de una fortuna estimada en al menos 120 millones de euros. Y lo dice en una ciudad en que la diferencia entre esperanza de vida entre un barrio rico y otro pobre alcanza los 28 años. De hecho, sus barrios pobres tienen la esperanza de vida más baja de Europa (54 años para varones). Uno más de los que divagan sobre la pobreza en la India, mientras contribuyen en todo lo posible para que sus compatriotas acaben corriendo la misma suerte. Y todo por la pasta. H-I-J-O-S-D-E-P-U-T-A, no se merecen otro nombre.
Titular real de E-NOTICIES.CAT: "Estoy harta de que me engañen los medios" Una vaguista denuncia que "unos medios dicen una cosa y otros otra" Video: Una huelguista en desacuerdo con los medios de comunicación. ¡¡¡No os perdáis el vídeo!!! (Me paaaaaaartooooo!!!)
REUTERS informa: "Aunque sondeos muestran una intención de voto dividida casi al 50 por ciento, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) probablemente revalidará su mayoría en la Asamblea, favorecido por el controvertido sistema de asignación de escaños y su poderosa maquinaria de movilización electoral." (Porque, claro, aquí no existe un "controvertido sistema de asignación de escaños" ni una "poderosa maquinaria de movilización electoral". Qué va...)
"En Egipto, Grecia y Roma las mujeres no llevaban nada debajo de las túnicas, algo que favorecía la libre sexualidad. Más tarde, en la época medieval, éstas debían comprimir sus senos, una muestra de cómo durante siglos la ropa interior no fue más que un elemento funcional que escondió y sometió el cuerpo femenino, y un reflejo fiel del papel que la mujer tenía asignado en la sociedad." NURIA CORREDOR (Una prenda que comienza siendo un símbolo de represión y evoluciona hacia una cuestión de moda. El parecido con la historia del hiyab es muy curioso. Que cada uno saque las conclusiones que quiera...)
"ZAPATERO VENDERÁ ESPAÑA A LOS GRANDES INVERSORES EN EEUU" (Tardé un buen rato en entender que se trataba de una "buena" noticia...)
Aguacate, del azteca "ahuacatl", que significa "testículo". Seguro que te acordarás la próxima que comas una ensalada de aguacates.
"Se podría comparar la sexualidad con una nevera llena de comida. Si no tienes mucha hambre quizá cojas sólo una ensalada. Pero si en otras ocasiones lo que te apetece de verdad es un potaje, es necesario coger muchos más ingredientes. (...) Y no hace falta que todo sean platos gourmets, puede que un día nos apetezca una comida rápida y no hay nada de malo en ello." EVA AGUILAR, psicoterapeuta. (Me encanta cuando los especialistas intentan hacerse más accesibles al vulgo mediante metáforas... Les salen unas chorradas...)
"Algunas culturas como la nuestra fomentan el amor romántico y el pasional. (...) Ponemos todo el énfasis en el enamoramiento, que es casi una enfermedad mental transitoria, porque cuando estamos enamorados nuestros neurotransmisores están claramente alterados y no nos permiten ver la realidad tal y como es. Y eso no es sostenible a largo plazo. Cuando los neurotransmisores vuelven a estar en su sitio, con el tiempo y la convivencia, nos encontramos con una realidad del amor que no es la que hemos fomentado a través de los modelos de la ficción (...)." MANUEL LUCAS, SEXÓLOGO DE LA UNIVERSIDAD DE ALMERÍA Y DELEGADO DE SALUD DE LA JUNTA DE ALMERÍA (Estaba ciego ante la evidencia: ¿por qué si no los enamorados se iban a volver tan gilipollas? Eran los neurotransmisores...)
"Muchas personas dicen idioteces. Ya se sabe. Y basta que las escriban para que vayan a misa", dice Manesquier, un profesor de lengua jubilado, en "El hombre del tren" (...o que salgan por la tele, añadiría yo)
"-Es la diferencia entre delito y negocio. Para los negocios necesitas capital. A veces me parece que es la única diferencia. -Una observación adecuadamente cínica (…) pero la delincuencia de alto nivel también necesita capital. -¿Y de dónde sale, compadre? No de la gente que asalta tiendas de ultramarinos." Diálogo de El largo adiós de Raymond Chandler
"Las personas no desaparecen. Es una imposibilidad molecular." Gil Grissom en CSI Las Vegas (Me ha aclarado tantas cosas ya este hombre...)
"(...) luego de haberse salvado con el dinero de los contribuyentes de una quiebra generalizada que ella misma provocó, y que llevó a una explosión de la deuda pública, las finanzas se vuelven contra la mano que les dió de comer y le exigen sangre, sudor y lágrimas." Bernard Cassen, director de Le Monde Diplomatique. Creo que aún no he visto una descripción tan exacta y tan condensada de lo que está pasando.
martes, 5 de octubre de 2010
Los poderes asesinos del Rey (una vez más)

Adaptación libre de mi post del 16 de julio sobre LOS PODERES ASESINOS DEL REY. Realizada por Galais para el TMEO.
Gracias, Galais! Ya tengo a alguien que me acompañe cuando vengan a entrullarme...
Pincha encima para verla ------------------------>
jueves, 30 de septiembre de 2010
A los sindicatos con amor
Vale, no ha ido mal la huelga. Por esta vez CC.OO. y UGT se han librado. Pero probablemente es la última oportunidad que se les da. Si no se dan por enterados de la cantidad de gente que ha ido a esta huelga a pesar de ellos, si no se están planteando cambios más o menos drásticos en su forma de funcionar, se estarán suicidando (y lo que es peor: matando el sindicalismo).
Desburocratizar las estructuras internas. Arriesgarse un poco y quitarse los pesos muertos de encima. El politiqueo y el maniobreo les han llevado a tal punto de marasmo que los sindicalistas de buena fe (que son muchos) se sienten impotentes para hacer nada con el desperdicio monumental de horas de trabajo que suponen los vagos y los corruptos. Más vale que se vayan a sindicatos amarillos y perder algo de peso numérico a que sigan envenenando el sindicalismo honrado.
Acción en la calle. Sacar a luz lo que pasa en esas cajas oscuras que son las empresas. No esperando a la siguiente huelga general. Ni siquiera al próximo convenio. En el día a día hay motivos suficientes para que todos los meses haya piquetes en las puertas de las empresas. Y de momento los sindicatos tienen capacidad para hacerlo. De momento sólo falta voluntad. Y huevos.
Hablar con los trabajadores, renovar las bases. Nadie patea los centros de trabajo, nadie explica lo que es el sindicalismo ni lo que son los derechos laborales. Incluso los comités de empresa viven a veces en la inopia, qué decir sobre miembros de las ejecutivas. En ocasiones, aún con toda la buena intención, viven en otro mundo, aparte de los trabajadores de a pie. Un primer paso a dar debería ser limitar la liberación a tiempo completo: que nadie deje de respirar el ambiente laboral. Que nadie deje de sentirse responsable de sus compañeros/as.
Volcarse, ahora que aún tienen capacidad, en sectores que les han fallado en esta huelga. Analizar lo que ha sucedido en el sector público, pero sobre todo prestar una atención prioritaria al proletariado de servicios, el más expuesto al arbitrio empresarial, el más dependiente económicamente, el más ignorado por los sindicatos, el más ignorante de sus derechos.
Dejar de pactar para obtener un volátil y fantasmal peso político. Dejar de alimentar su ego con la participación en grandes negociaciones, con la etiqueta de agente social. Pensar más en la suerte de los currelas y menos en comidas y cafés en que cerdos trajeados los tratan de igual a igual. Como se les ocurra negociar alguna otra mierda con la reforma de las pensiones que se nos viene encima...
No es fácil pero deben remangarse y esforzarse al máximo en estas y otras cuestiones. Si no lo hacen, lo mejor que nos puede pasar es que empiecen a ser socialmente más visibles fuerzas sindicales al margen de los sindicatos mayoritarios.
Porque si no, apaga y vámonos.
Desburocratizar las estructuras internas. Arriesgarse un poco y quitarse los pesos muertos de encima. El politiqueo y el maniobreo les han llevado a tal punto de marasmo que los sindicalistas de buena fe (que son muchos) se sienten impotentes para hacer nada con el desperdicio monumental de horas de trabajo que suponen los vagos y los corruptos. Más vale que se vayan a sindicatos amarillos y perder algo de peso numérico a que sigan envenenando el sindicalismo honrado.
Acción en la calle. Sacar a luz lo que pasa en esas cajas oscuras que son las empresas. No esperando a la siguiente huelga general. Ni siquiera al próximo convenio. En el día a día hay motivos suficientes para que todos los meses haya piquetes en las puertas de las empresas. Y de momento los sindicatos tienen capacidad para hacerlo. De momento sólo falta voluntad. Y huevos.
Hablar con los trabajadores, renovar las bases. Nadie patea los centros de trabajo, nadie explica lo que es el sindicalismo ni lo que son los derechos laborales. Incluso los comités de empresa viven a veces en la inopia, qué decir sobre miembros de las ejecutivas. En ocasiones, aún con toda la buena intención, viven en otro mundo, aparte de los trabajadores de a pie. Un primer paso a dar debería ser limitar la liberación a tiempo completo: que nadie deje de respirar el ambiente laboral. Que nadie deje de sentirse responsable de sus compañeros/as.
Volcarse, ahora que aún tienen capacidad, en sectores que les han fallado en esta huelga. Analizar lo que ha sucedido en el sector público, pero sobre todo prestar una atención prioritaria al proletariado de servicios, el más expuesto al arbitrio empresarial, el más dependiente económicamente, el más ignorado por los sindicatos, el más ignorante de sus derechos.
Dejar de pactar para obtener un volátil y fantasmal peso político. Dejar de alimentar su ego con la participación en grandes negociaciones, con la etiqueta de agente social. Pensar más en la suerte de los currelas y menos en comidas y cafés en que cerdos trajeados los tratan de igual a igual. Como se les ocurra negociar alguna otra mierda con la reforma de las pensiones que se nos viene encima...
No es fácil pero deben remangarse y esforzarse al máximo en estas y otras cuestiones. Si no lo hacen, lo mejor que nos puede pasar es que empiecen a ser socialmente más visibles fuerzas sindicales al margen de los sindicatos mayoritarios.
Porque si no, apaga y vámonos.
Un buen día para ser vallecano
Rayo Vallecano, el único equipo de fútbol que hizo huelga ayer. Las oficinas no abrieron por decisión del club, mientras que la plantilla, en un entrenamiento, fue informada sobre la huelga por un piquete de Bukaneros, tomando finalmente la decisión de secundar el paro general.
Desde luego no me alegro de que los demás equipos no hayan hecho huelga... pero sí es un día para sentirse orgulloso de un barrio que consigue parar hasta
la poderosa maquinaria futbolística.
Desde luego no me alegro de que los demás equipos no hayan hecho huelga... pero sí es un día para sentirse orgulloso de un barrio que consigue parar hasta
la poderosa maquinaria futbolística.Y aprovecho la ocasión para recordar que el Rayo va primero en Segunda División con 5 partidos de 5 ganados. ¡Aupa el Rayo! ¡Es de Primera!
http://www.nodo50.org/bukaneros/wordpress/?p=659
http://www.nodo50.org/bukaneros/wordpress/?p=659
martes, 28 de septiembre de 2010
La plaga de nuestros días
La miopía es la plaga de nuestros días. Miopía voluntaria y asumida con cinismo egoísta en unos casos, con resignación en otros.
Intercambiando opiniones sobre la huelga general con un colega, me he encontrado con "argumentaciones" como esta:
Intercambiando opiniones sobre la huelga general con un colega, me he encontrado con "argumentaciones" como esta:
yo creo más bien poco en los servicios sociales ya que no los uso.pero eso personalmente, pero si pienso globalmente son imprescindibles.estoy de acuerdo.pero mira yo prefiero que mi 40% de mi sueldo bruto me lo den a mí que ya me encargaría de buscarme la vida. porque no me creo nada más que lo que veo. así de corta tengo la vista.
Nada excepcional, una opinión muy generalizada, sobre todo entre perceptores de rentas altas y medias-altas. No les gusta pagar impuestos porque creen que no usan los servicios sociales. O mejor dicho, les encanta pensar que no lo hacen porque van a la sanidad privada y llevan a sus retoños a colegios privados donde estos no se mezclan con la chusma.
Quizás, aunque no me conste, también se pagan de su propio bolsillo las calles por las que conducen y pasean y los aeropuertos de los que despegan los aviones. Yo pensaba que todo eso era dinero público.
Pero igual me estaba equivocando y la policía que patrulla sus calles (y reprime a obreros cuando éstos se hartan de aguantar la injusticia) tampoco está pagada con impuestos. Ni los juzgados que aplican el sistema normativo que, aunque no se den cuenta, les ahorra muchos quebraderos de cabeza...
Y no habría problema quizás con que se quedasen con su IRPF si se pagaran con él el sistema de enseñanza pública sin el cual los trabajadores que sostienen toda nuestra compleja economía no sabrían ni hacer la O con un canuto. O el sistema de salud que evita unas tasas de mortalidad infantil tercermundistas como las que tiene EE UU. ¡Uy! quizá allí se me haya escapado un toque demagógico: no sé cómo se me ocurre sugerir que gente con sueldos que rondan el medio kilo al mes debería también acordarse de vez en cuando de los niños de aquellos que no pueden pagarse un hospital privado... Por un momento, se me ha olvidado lo demagógico que es apelar a la solidaridad y al altruismo... Intentaré no caer más en ese error.
También, para ser justos, esa gente que no quiere pagar impuestos debería pagarse sus propias bajas por enfermedad o por paternidad y no permitir la humillación de ser subvencionados por una Seguridad Social pública. Tendrían que pasarse la vida rezando para que no les tocara en suerte un hijo minusválido o una invalidez permanente que les impidiera trabajar y les obligara a ponerse en la calle con una mano por delante y otra por detrás... Pero, oye, es un riesgo razonable por no pagar impuestos... O a lo mejor creen, como dicen a veces los curas, que esas son cosas del castigo divino y sólo pasan a los malvados. Con lo que sería suficiente ir a misa los domingos... Seguridad Social, ¿pa qué?
La degradación social y ecológica va a la par con la degradación de lo público, no hay que ser muy listo para entenderlo. Es casi una afirmación circular.
Pero también es verdad que la miopía y la avaricia no entienden de argumentos. Son tan autosuficientes que ni siquiera se acuerdan de quién les da de comer. Porque el caso es que este coleguita mío cobra su sueldo de la subcontrata de un Ministerio. Y su pareja del Ministerio mismo. Es decir, que viven, más que nadie, de las arcas públicas, de los impuestos que pagamos todos...
Pero en fin... así están las cosas.
Quizás, aunque no me conste, también se pagan de su propio bolsillo las calles por las que conducen y pasean y los aeropuertos de los que despegan los aviones. Yo pensaba que todo eso era dinero público.
Pero igual me estaba equivocando y la policía que patrulla sus calles (y reprime a obreros cuando éstos se hartan de aguantar la injusticia) tampoco está pagada con impuestos. Ni los juzgados que aplican el sistema normativo que, aunque no se den cuenta, les ahorra muchos quebraderos de cabeza...
Y no habría problema quizás con que se quedasen con su IRPF si se pagaran con él el sistema de enseñanza pública sin el cual los trabajadores que sostienen toda nuestra compleja economía no sabrían ni hacer la O con un canuto. O el sistema de salud que evita unas tasas de mortalidad infantil tercermundistas como las que tiene EE UU. ¡Uy! quizá allí se me haya escapado un toque demagógico: no sé cómo se me ocurre sugerir que gente con sueldos que rondan el medio kilo al mes debería también acordarse de vez en cuando de los niños de aquellos que no pueden pagarse un hospital privado... Por un momento, se me ha olvidado lo demagógico que es apelar a la solidaridad y al altruismo... Intentaré no caer más en ese error.
También, para ser justos, esa gente que no quiere pagar impuestos debería pagarse sus propias bajas por enfermedad o por paternidad y no permitir la humillación de ser subvencionados por una Seguridad Social pública. Tendrían que pasarse la vida rezando para que no les tocara en suerte un hijo minusválido o una invalidez permanente que les impidiera trabajar y les obligara a ponerse en la calle con una mano por delante y otra por detrás... Pero, oye, es un riesgo razonable por no pagar impuestos... O a lo mejor creen, como dicen a veces los curas, que esas son cosas del castigo divino y sólo pasan a los malvados. Con lo que sería suficiente ir a misa los domingos... Seguridad Social, ¿pa qué?
La degradación social y ecológica va a la par con la degradación de lo público, no hay que ser muy listo para entenderlo. Es casi una afirmación circular.
Pero también es verdad que la miopía y la avaricia no entienden de argumentos. Son tan autosuficientes que ni siquiera se acuerdan de quién les da de comer. Porque el caso es que este coleguita mío cobra su sueldo de la subcontrata de un Ministerio. Y su pareja del Ministerio mismo. Es decir, que viven, más que nadie, de las arcas públicas, de los impuestos que pagamos todos...
Pero en fin... así están las cosas.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Europa da cada vez más asco
Con todo mi respeto y admiración por países más lejanos y exóticos con sus gigantescos desiertos y cordilleras, me cautiva la sencilla y sobria belleza de los acantilados, bosques, picos, campos y lagos de Europa. Viajando por el continente, siento (o al menos me imagino que siento) los espíritus de los pueblos que poblaron esta tierra y escribieron con sus vidas nuestra historia. Desde la aridez mesetaria hasta los monumentales valles alpinos, desde los campos de trigo sicilianos hasta el gris e intranquilo Báltico, pasando por los bosques, intransitables y salvajes en Bretaña, apacibles y encantadores en el centro... todo es diferente pero con algo bien común en sus entrañas.
Siempre me he sentido europeo, sentía que, mal que bien, compartíamos valores de justicia social, de aversión al oscurantismo religioso, de cierta conciencia ecologista y de liberalidad de costumbres. No es que Europa fuera un gran modelo a seguir, pero desde luego me parecía uno de los territorios más amables y mejores para vivir del mundo.
Sí, era europeísta, llegando al plano político: creía que un futuro progreso social sólo podía tener lugar dentro de una agenda común de los pueblos europeos.
Bueno, pues todo esto se está yendo a tomar por culo. Europa da cada vez más asco. Cada vez más reaccionaria y racista, de una forma brutal que también sólo Europa ha sabido ser a lo largo de la historia. Olvidando sus propias lecciones, se deja llevar por discursos demagógicos que persiguen al diferente, al tiempo que destruyen con esmero los Estados de Bienestar que tanta sangre y sudor costó a la trabajadores de nuestro continente conquistar.
Día sí, otro también, aparecen noticias de extrema derecha que se afianza en los parlamentos. La última, desde Suecia, donde el pasado 20 de septiembre obtuvo un 5,7% de los votos y 20 escaños. Las primeras declaraciones de los vencedores de los comicios, una coalición de centro-derecha, apuntan que no van a pactar con los nazis. Pero las palabras, en la política, se las lleva el viento. Y es difícil que un partido quede realmente marginado sólo porque no le caen bien los trabajadores inmigrantes. A fin de cuentas, no suele haber ningún trabajador inmigrante en los parlamentos. He allí los ejemplos recientes de Italia, Austria, Suiza, Holanda... o el no tan reciente pero bien ilustrativo de la Alemania de entreguerras. Los partidos de centro-derecha son bien conocidos en su papel de prostitutas políticas, miopes y capaces de dar legitimidad a un Hitler, mientras ello les permita conservar espacios de poder.
Por si Sarkozy y Berlusconi no se comportaran ya de forma bastante fascista, sus respectivos rivales dentro de la derecha son aún más extremos: el Frente Nacional y la Liga Norte, respectivamente, son verdaderos partidos nazis. El primero ya participó en una segunda vuelta presidencial hace años y su reciente escalada en los sondeos le augura bastantes posibilidades para volver a hacerlo en 2012. El segundo hace años ya que ha conseguido la aceptabilidad mediática de un partido burgués cualquiera y ha participado en las sucesivas coaliciones de gobierno del Gran Payaso.
Desde la izquierda española siempre nos hemos "alegrado" de que el PP ya fuera de por sí un partido tan extremo que no dejara espacio para que entraran en las Cortes los hooligans de la derecha. Ya veremos lo que nos dura la alegría: de momento, si bien es verdad que la extrema derecha española está muy fragmentada y le cuesta abrirse camino por el sistema electoral, también vemos en los ejemplos de Italia y Francia que es perfectamente posible tener un gobierno ultra y un candidato más nazi aún royéndole el terreno por la derecha. No nos engañemos: todo aún puede ir a peor.
El independentismo catalán está dejando de ser, como históricamente ha sido, principalmente de izquierdas y están emergiendo fuerzas xenófobas y con alguna planta local de la que partir, a imitación del separatismo flamenco.
Noruega, Dinamarca, Flandes, Países Bajos, Finlandia, Grecia, Rumanía y Suiza "disfrutan" de la presencia de fuerzas de extrema derecha de entre el 10 y el 30% en sus asambleas representativas, siendo en algunos casos aliados de conservadores más moderados. Y, por supuesto, Austria, donde la extrema derecha participa sistemáticamente en los gobiernos de la nación.
De Europa Oriental es mejor no hablar. Varios países, como Hungría, Eslovaquia, Letonia y Bulgaria cuentan con poderosos partidos de extrema derecha. Bastantes de ellos, por cierto, se dedican, de acuerdo con conservadores gobernantes, a rehabilitar oficialmente la memoria del nacional-socialismo (sí, sí, la de Hitler, el Holocausto, las SS, etc.). Qué decir de Polonia donde dos gemelillos psicópatas (felizmente menguados) dirigieron el país durante buena parte de esta década hacia la locura del ultracatolicismo.
Además de los mencionados, el Reino Unido (el que nos faltaba...) también aportó diputados de extrema derecha al Parlamento Europeo en 2009.
Así está, muy por encima, el panorama en la UE. Hablar del resto de Europa (los estados que conformaban la URSS o Yugoslavia) sólo podría empeorar las cosas.
Quienes confían en que Europa vaya por la vía de EE UU probablemente se equivocan. El salvajismo del capitalismo norteamericano (y correspondientemente el de sus crisis, cuando sobrevienen) ha ido siendo sorteado por una ideología radicalmente individualista y fuerte aversión a las grandes agregaciones. El yanqui, ante la inseguridad, se ha refugiado bien en su secta o bien en la ficción del hombre solo frente a la adversidad, lo que le ha permitido en ocasiones aguantar lo inaguantable (o perecer en las cloacas del sueño americano).
Pero Europa no es así: la gente aquí, ante las dificultades se une. Las respuestas en momentos de crisis han sido colectivas. Y, si el internacionalismo, la más elemental solidaridad, respeto y amistad entre pueblos terminan de ser desterrados, ya nada podrá parar los pies a la agregación por razón étnica.
El siguiente paso va implícito: la mutua agresión.
No sería la primera vez... A fin de cuentas, recordemos, no es necesario que una mayoría participe en la barbarie. Basta con que calle, dejando que ésta sea perpetrada.
Siempre me he sentido europeo, sentía que, mal que bien, compartíamos valores de justicia social, de aversión al oscurantismo religioso, de cierta conciencia ecologista y de liberalidad de costumbres. No es que Europa fuera un gran modelo a seguir, pero desde luego me parecía uno de los territorios más amables y mejores para vivir del mundo.
Sí, era europeísta, llegando al plano político: creía que un futuro progreso social sólo podía tener lugar dentro de una agenda común de los pueblos europeos.
Bueno, pues todo esto se está yendo a tomar por culo. Europa da cada vez más asco. Cada vez más reaccionaria y racista, de una forma brutal que también sólo Europa ha sabido ser a lo largo de la historia. Olvidando sus propias lecciones, se deja llevar por discursos demagógicos que persiguen al diferente, al tiempo que destruyen con esmero los Estados de Bienestar que tanta sangre y sudor costó a la trabajadores de nuestro continente conquistar.
Día sí, otro también, aparecen noticias de extrema derecha que se afianza en los parlamentos. La última, desde Suecia, donde el pasado 20 de septiembre obtuvo un 5,7% de los votos y 20 escaños. Las primeras declaraciones de los vencedores de los comicios, una coalición de centro-derecha, apuntan que no van a pactar con los nazis. Pero las palabras, en la política, se las lleva el viento. Y es difícil que un partido quede realmente marginado sólo porque no le caen bien los trabajadores inmigrantes. A fin de cuentas, no suele haber ningún trabajador inmigrante en los parlamentos. He allí los ejemplos recientes de Italia, Austria, Suiza, Holanda... o el no tan reciente pero bien ilustrativo de la Alemania de entreguerras. Los partidos de centro-derecha son bien conocidos en su papel de prostitutas políticas, miopes y capaces de dar legitimidad a un Hitler, mientras ello les permita conservar espacios de poder.
Por si Sarkozy y Berlusconi no se comportaran ya de forma bastante fascista, sus respectivos rivales dentro de la derecha son aún más extremos: el Frente Nacional y la Liga Norte, respectivamente, son verdaderos partidos nazis. El primero ya participó en una segunda vuelta presidencial hace años y su reciente escalada en los sondeos le augura bastantes posibilidades para volver a hacerlo en 2012. El segundo hace años ya que ha conseguido la aceptabilidad mediática de un partido burgués cualquiera y ha participado en las sucesivas coaliciones de gobierno del Gran Payaso.
Desde la izquierda española siempre nos hemos "alegrado" de que el PP ya fuera de por sí un partido tan extremo que no dejara espacio para que entraran en las Cortes los hooligans de la derecha. Ya veremos lo que nos dura la alegría: de momento, si bien es verdad que la extrema derecha española está muy fragmentada y le cuesta abrirse camino por el sistema electoral, también vemos en los ejemplos de Italia y Francia que es perfectamente posible tener un gobierno ultra y un candidato más nazi aún royéndole el terreno por la derecha. No nos engañemos: todo aún puede ir a peor.
El independentismo catalán está dejando de ser, como históricamente ha sido, principalmente de izquierdas y están emergiendo fuerzas xenófobas y con alguna planta local de la que partir, a imitación del separatismo flamenco.
Noruega, Dinamarca, Flandes, Países Bajos, Finlandia, Grecia, Rumanía y Suiza "disfrutan" de la presencia de fuerzas de extrema derecha de entre el 10 y el 30% en sus asambleas representativas, siendo en algunos casos aliados de conservadores más moderados. Y, por supuesto, Austria, donde la extrema derecha participa sistemáticamente en los gobiernos de la nación.
De Europa Oriental es mejor no hablar. Varios países, como Hungría, Eslovaquia, Letonia y Bulgaria cuentan con poderosos partidos de extrema derecha. Bastantes de ellos, por cierto, se dedican, de acuerdo con conservadores gobernantes, a rehabilitar oficialmente la memoria del nacional-socialismo (sí, sí, la de Hitler, el Holocausto, las SS, etc.). Qué decir de Polonia donde dos gemelillos psicópatas (felizmente menguados) dirigieron el país durante buena parte de esta década hacia la locura del ultracatolicismo.
Además de los mencionados, el Reino Unido (el que nos faltaba...) también aportó diputados de extrema derecha al Parlamento Europeo en 2009.
Así está, muy por encima, el panorama en la UE. Hablar del resto de Europa (los estados que conformaban la URSS o Yugoslavia) sólo podría empeorar las cosas.
Quienes confían en que Europa vaya por la vía de EE UU probablemente se equivocan. El salvajismo del capitalismo norteamericano (y correspondientemente el de sus crisis, cuando sobrevienen) ha ido siendo sorteado por una ideología radicalmente individualista y fuerte aversión a las grandes agregaciones. El yanqui, ante la inseguridad, se ha refugiado bien en su secta o bien en la ficción del hombre solo frente a la adversidad, lo que le ha permitido en ocasiones aguantar lo inaguantable (o perecer en las cloacas del sueño americano).
Pero Europa no es así: la gente aquí, ante las dificultades se une. Las respuestas en momentos de crisis han sido colectivas. Y, si el internacionalismo, la más elemental solidaridad, respeto y amistad entre pueblos terminan de ser desterrados, ya nada podrá parar los pies a la agregación por razón étnica.
No sería la primera vez... A fin de cuentas, recordemos, no es necesario que una mayoría participe en la barbarie. Basta con que calle, dejando que ésta sea perpetrada.
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